El grupo cuequero, que celebra sus 17 años, ha dedicado su carrera a rescatar y mantener vivo este estilo propio y con una historia muy particular. Como celebración de su aniversario, se presentarán el sábado 22 en el Teatro Municipal de Valparaíso a las 19:00 (entrada liberada).
(Por Octavio Soto Ormeño)
«Es más fácil sentirlo que verlo», dijo el chef francés Anthony Bourdain de Valparaíso, cuando visitó Chile, y no se le puede culpar. Y es que la geografía, la arquitectura, el aire marino y el puerto intenso parecen susurrar historias de ese pasado ajetreado pero romántico. Se trata de aquella vieja bohemia suspendida, que vive de aquellas luces que la conectan con sus tiempos más lúcidos.
Algunos de los más tradicionales puntos de la ciudad-puerto han latido como en antaño a través de una práctica que guardó todo lo que las virtudes de la ciudad-puerto otrora le entregó: la cueca porteña. Con la complejidad y los componentes del vals peruano, el tango argentino y el bolero, se trata de un estilo urbano nacido en Valparaíso que se diferenció del género traidicional chileno, tras adoptar elementos propios de una ciudad intercultural de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, que recibía y despachaba gente de diversas nacionalidades, y capturar la esencia de la vida porteña en torno al barrio, los bares, el puerto.
La particular mezcla de culturas, Muñoz la describe como «una mixtura desde el Atlántico al Pacífico, entre el vals peruano, el bolero, la pasión del tango, el bossa nova». Además, cuenta, existió una especial relación entre la marinera (baile nacional peruano) y la cueca, dado que desde Valparaíso, puerto principal, viajaban vaporinos chilenos al Callao, y viceversa, así «la cueca se fue amarinando y la marina se fue acuecando.»
Son muchos los maestros y maestras de Savia Porteña, que han sido para la ciudad «una escuela del arte criollo valpino» y para ellos, directamente, una fuente de experiencia y conocimiento que los integraron sin pedir nada a cambio, al arte de la cueca porteña. Uno de ellos fue Elías Zamora, el «Tío Elías», quien les mostró las dos caras de la cueca en el puerto, la de «la china y el huaso» y la urbana. Desde allí muchos otros músicos los apoyaron y enseñaron, como Luis Salas, Juan Pou, Jorge Montiel, Lucy Briceño, Silvia La Trigueña, María Cristina Escobar, Juanin Navarro, Luis «Flaco» Morales, y grupos como Los Pulentos de La Cueca y Los Afuerinos.
Hoy en día, la escena de la cueca en Valparaíso se ha diversificado y, según la evaluación de Mauricio Muñoz, la complejidad musical de la cueca porteña ha dificultado el ingreso de nuevas generaciones. Con 17 años de existencia, sin embargo, Savia Porteña mantiene su convicción de rescatar el legado de este estilo y mantenerlo vivo. Celebrarán su aniversario el sábado 22 de febrero en el Teatro Municipal de Valparaíso a las 19:00 horas, con entrada liberada.

