Diversas organizaciones de la sociedad civil y equipos parlamentarios lanzaron este lunes una campaña para que el Presidente de la República haga uso de las facultades expropiatorias que le entrega el Estado de Catástrofe para destinar el agua a las comunidades que hoy más lo necesitan.
Son muchos los territorios en Chile que hoy no cuentan con la cantidad de agua necesaria para seguir dándole vida a su actividad agrícola o, incluso, para garantizar la subsistencia. La provincia de Petorca es un ejemplo: hace años enfrenta una crisis hídrica sin precedentes.
En Petorca no hay condiciones básicas para la vida de las personas. Diariamente, las familias solo cuentan -en algunos casos-, con un tercio del volumen mínimo de agua recomendado por la Organización Mundial de la Salud, que establece que deben ser entre 100 a 150 litros por persona. Esta agua, por lo tanto, no cubre las necesidades del hogar, tales como higiene personal, consumo y alimentación, y los hogares que cuentan con abastecimiento, es solo por un breve periodo de 1 a 2 horas. Pero la realidad de la mayoría es que ya no tienen agua.
En un contexto así, la crisis sanitaria cala aún más profundo. Por ese motivo Fundación Territorios Colectivos, Terram y los equipos parlamentarios del diputado Diego Ibáñez y del senador Juan Ignacio Latorre lanzaron este lunes la campaña #ExpropiarXLaVida, cuyo objetivo es hacer un llamado al Presidente de la República para que haga uso de las facultades expropiatorias que le entrega el Estado de Catástrofe para destinar el agua a las comunidades que hoy lo requieren para subsistencia.
Bárbara Astudillo, activista eco feminista de la provincia de Petorca e integrante de fundación Territorios Colectivos, exigió la expropiación del agua de predios agrícolas en pos de la vida humana: “La carencia de agua en esta zona no está solo ligada a una sequia prolongada, sino que su origen está vinculado al marco legal vigente de la actual Constitución, que permite entregar derechos de agua a privados de forma gratuita, lo que constituye un aprovechamiento histórico entre quienes devastaron los cerros con la agroindustria y quienes venden agua de manera indiscriminada. Los precarizados son los que sufren indefensos ante la vulneración de derechos fundamentales como el acceso al agua potable. En el contexto en que nos encontramos es posible expropiar los grandes tranques de los predios agrícolas. Como bomba de tiempo, los territorios claman expropiación para sobrevivir”.
La población de la provincia de Petorca se encuentra en medio de un modelo que le despojó de las medidas mínimas para hacer frente a la actual pandemia mundial. Decenas de miles de personas no tienen la posibilidad de abrir la llave para lavar sus manosy se les priva de cumplir la primera norma sanitaria de higiene para eliminar y disminuir las posibilidades de contagio de esta enfermedad. Esta condición los pone en una situación de riesgo que hoy, en plena pandemia, se agudiza para hacer frente a la amenaza del COVID-19.

