Estudio internacional analiza potencial movimiento precursor en Chile y Japón. Oscilaciones de movimientos contrarios al movimiento normal indican un cambio en el comportamiento entre las placas tectónicas antes de grandes terremotos, mostrando un potencial período precursor que precede a la liberaron de energía durante un gran sismo.
(por Alejandro Baño)
En los meses previos a los terremotos de Chile 2010 y Japón 2011 se produjeron oscilaciones de la superficie terrestre, en extensiones de unos 1.000 kilómetros en cada país, luego de lo cual se generó el desacople de las placas tectónicas provocando ambos sismos.
¿Y cuál fue este movimiento oscilatorio registrado instrumentalmente?
Lo más interesante es que, en ambos casos, muy poco después de la segunda inversión, el contacto de las placas se rompió y se produjeron estos terremotos. Estas oscilaciones de movimientos contrarios al movimiento normal indican un cambio en el comportamiento entre las placas antes de grandes terremotos, mostrando un potencial período precursor que precede a la liberaron de energía durante un gran sismo.
Los investigadores estudiaron posibles causas y mecanismos posiblemente artificiales responsables de estos cambios de movimiento, no encontrando ninguna explicación que no sea relacionada a procesos que ocurren antes de grandes terremotos. Ante ello, sugieren que existen deformaciones transitorias en la superficie terrestre que son resultado de cambios que ocurren a grandes profundidades, ya que tienen un efecto continental.
Los autores proponen que estas oscilaciones son consecuencia de períodos donde hay un mayor “tirón” en las placas tectónicas, causado por cambios en la composición y densidades en la placa oceánica a medida que ésta se subducta bajo el continente. Y estos períodos de mayor tirón aceleraron la carga en los segmentos acoplados más superficiales que están atascados por la fricción, áreas donde se generan estos grandes terremotos.
Este estudio, basado en un proyecto financiado por Conicyt (actual Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo), demuestra la importancia de monitorear con datos satelitales la deformación del suelo terrestre, el cual es hoy la herramienta más relevante para comprender mejor los procesos que anteceden a grandes terremotos.
Consultado sobre las implicancias de este estudio, el Dr. Marcos Moreno Switt, investigador en el Departamento de Geofísica de la UdeC, dijo que “gracias a los datos satelitales, hoy podemos identificar con gran precisión cómo se deforma la superficie de la Tierra antes de grandes terremotos, lo que nos permite identificar cambios que pueden estar relacionados a los procesos que los gatillan”.
Añadió que “es probable que la gran mayoría de los grandes terremotos estén acompañados de actividad precursora, como se ha registrado antes de los terremotos de Iquique en 2014, y ahora previos a los terremotos de Japón y Maule. Aún falta mucho para comprender mejor esta actividad precursora, pero es un gran avance poder detectar estos movimientos. Esto es el foco de nuestro recién adjudicado proyecto Anillo 2020 “Precursor”, el cual integraremos un equipo interdisciplinario de investigadores chilenos y extranjeros para obtener más y mejor información de estos procesos desencadenantes o precursores de grandes sismos”.

