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Nutricionista entrega 5 recomendaciones para una correcta lactancia materna

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna y en tiempos de pandemia, son muchas las dudas respecto a este proceso fundamental para los primeros meses de un bebé.

La crisis sanitaria ha obligado a cambiar las rutinas de manera radical. Sin embargo, existen elementos en los cuales debemos seguir enfocándonos cuidadosamente. Uno de estos es la alimentación de los más pequeños, que, en caso de llevarse a cabo a través de lactancia materna, está directamente relacionado con la alimentación de la madre.

Dicho lo anterior, es esencial que quienes estén en proceso de lactancia, busquen alimentarse de la manera más sana posible, pues de ese modo podrán transferir al lactante los nutrientes necesarios para un correcto desarrollo y no sufrir deficiencias de vitaminas y minerales.

Según explica Javiera Valdivieso, nutricionista de Edenred, “durante la lactancia es fundamental llevar una alimentación variada y equilibrada para obtener los nutrientes requeridos y cubrir las necesidades nutricionales de la mamá, ya que se ven aumentados por el gasto que significa la producción de leche”.

En el contexto de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la profesional entrega cinco recomendaciones para llevar a cabo una lactancia lo más beneficiosa posible entre los 0 y 24 meses:

  1. Es importante ingerir alimentos que tengan calcio, indispensable para el desarrollo óseo del bebé y para no disminuir los depósitos de calcio de la madre. Si no se obtiene de un lácteo (queso, quesillo, leche, yogurt, etc.) se pueden obtener, aunque en menor cantidad, de los vegetales verde oscuro (espinaca, kale o col rizada, brócoli) o frutos secos (almendras, principalmente).
  2. Con respecto a la ingesta de agua, es necesario aumentar la cantidad, porque la leche materna está compuesta por más de un 80% por agua y hay que recuperar lo perdido después del amamantamiento. Se recomienda consumir, como mínimo, dos litros al día, idealmente de agua, no reemplazarlo con jugos, bebidas, infusiones, ni té ni café.
  3. El consumo de proteínas necesarias para el desarrollo de todos los tejidos debe aumentar. Es preferible obtenerlas de legumbres, pescados, pollo, pavo (sin cuero), huevos y lácteos y evitar carnes grasas como el vacuno o el cordero.
  4. La cantidad de ácidos grasos de la leche refleja los consumidos por la madre. Se recomienda comer menos frituras y grasas de carnes rojas y embutidos y preferir el consumo de grasas saludables de pescados y vegetales (aceites de oliva, frutos secos, palta, semillas de linaza, de chía).
  5. Como conclusión, se recomiendan que estos alimentos sean incluidos de forma constante: agua, frutas ricas en vitamina C y antioxidantes (arándanos, frutillas, kiwi, naranja, mandarinas, limones), verduras (espinaca, zanahoria, betarraga, zapallo italiano, lechugas, pimentones), proteínas (carnes blancas, pescados, legumbres), almendras, aceite de oliva, yogurt o leche, palta, huevos, avena integral.

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