Funiculares Barón, Polanco y San Agustín iniciaron marcha blanca de tres días, que incluye pasaje gratuito y medidas como el uso obligatorio de mascarilla y la mitad de los pasajeros por carro.
Con una agradable sorpresa despertaron ayer los vecinos y vecinas del cerro Barón, esto gracias a la reapertura del emblemático ascensor Barón que conecta a la comunidad con el plan de la ciudad.
Además del ascensor Barón, otros dos ascensores municipales retomaron su funcionamiento: el Polanco y San Agustín. En ese contexto, es importante señalar que estos medios de transportes tradicionales de Valparaíso aún están en proceso de marcha blanca, por lo que el pasaje es gratuito para todos y todas las usuarias que deben cumplir medidas de resguardo, como el uso obligatorio de mascarilla, mantener el distanciamiento social de 1 metro y medio, y el ingreso de un máximo de cinco pasajeros por carro.
Al respeto, el alcalde Jorge Sharp, destacó que “estamos iniciando una marcha blanca para retomar el funcionamiento normal de los ascensores con todas las recomendaciones que nos hicieron un conjunto de especialistas y que conversamos con funcionarios y equipos a cargo. Si todo resulta bien, esperamos durante septiembre que toda la red de ascensores esté funcionando con las nuevas condiciones que hemos definido y que creemos se van a mantener por mucho tiempo, porque debemos proteger a la población de posibles contagios. Iremos evaluando semana a semana el funcionamiento para ir corrigiendo todo lo que sea necesario”.
Finalmente, los más contentos eran los vecinos y vecinas que viven cerca de los ascensores. “Esto es una maravilla, porque así no me tengo que dar toda la vuelta. Yo vivo aquí en Barón y se echaba mucho de menos el ascensor. Ahora me di cuenta que estaba abierto, cuando pasé. Así que ojalá no lo vuelvan a cerrar, porque es muy necesario para nosotros que a veces debemos bajar al plan a abastecernos de alimentos y el ascensor nos conecta con el Mercado Cardonal, con la feria y con los supermercados”, opinó Sonia Díaz.
En tanto, Maritza Paredes, otra habitante de Barón, añadió que “para mí es un alivio porque vivo aquí cerca del ascensor y ando con mi carrito, porque no puedo hacer fuerza. Es una buena noticia y se extraña bastante, la verdad. Yo me levanté y miré por la ventana, ahí me di cuenta que había movimiento, pero pensé que lo habían abierto para reparar alguna cosa y no me imaginé que estaba funcionando, así que fue una bonita sorpresa”.

