(Por Guillermo Correa Camiroaga)
Los estudiantes universitarios porteños volvieron a movilizarse en Valparaíso y retomar la protesta callejera.
Unas tibias manifestaciones al inicio de este año, centradas principalmente en los escasos recursos para una alimentación digna y exigiendo abordar los problemas de salud mental que desde el regreso presencial a clases se han agudizado al interior del estudiantado, que llevó incluso a algunas carreras y facultades a realizar tomas de sus recintos estudiantiles, estaban dentro de las principales demandas planteadas en ese momento.
Dichas movilizaciones fueron muy puntuales y acotadas, ya que entraron en un período de latencia para no “alterar” al gobierno de Boric ni el normal funcionamiento y desarrollo del proceso constitucional en curso, en el cual depositaron todas sus fichas.
“Vamos compañeros, hay que ponerle un poco más de empeño, la educación chilena no se vende, se defiende”; “Yo quiero estudiar, yo quiero estudiar, para no ser fuerza especial”; “Porteño, porteña, salgan a marchar, para que sus hijos puedan estudiar”; “Lo que el pueblo necesita es educación gratuita, porque el pueblo está cansado de las leyes de mercado”; “Y va a caer, y va a caer, la educación de Pinochet”; “De norte a sur, de este a oeste, daremos la pelea cueste lo que cueste”; “A puro pan, a puro té, así nos tiene JUNAEB”, fueron las consignas más coreadas y repetidas a lo largo de la marcha que partió pasado el mediodía desde la plaza Sotomayor y se desplazó por las principales calles de Valparaíso.
Es de esperar que este repunte no solo obedezca a pataleos propios de la etapa de negación del duelo causado por la derrota del Apruebo en el Plebiscito de salida, sino que se oriente a levantar con fuerza las demandas que motivaron un tibio comportamiento movilizador a inicios de este año, entre las que está, como decía al comienzo de esta nota, el aumento de recursos para una alimentación digna y de calidad y un mayor apoyo para enfrentar de manera adecuada el incremento de problemas en salud mental que manifiestan desde el regreso a clases, problema que debe ser abordado adecuada y profundamente.

