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[OPINIÓN] El Mercurio y la vieja promesa del progreso (Jorge Bustos)

 @jbustos_b 

// Resulta curioso leer hoy, 13 de mayo, el editorial de El Mercurio de Valparaíso acusando a quienes reclamamos contra el T2 de querer “bloquear el desarrollo”. La verdad es que ya hemos visto esta película antes. 

Durante años, ese mismo entusiasmo desarrollista aseguró que el Mall Barón se construiría sí o sí. También se nos ridiculizó y se nos persiguió en tribunales, a quienes advertíamos problemas legales, urbanísticos, patrimoniales y del uso indiscriminado del borde costero para intereses ajenos al territorio. Los detractores éramos presentados como enemigos del progreso, exactamente igual que hoy.

El tiempo demostró otra cosa: muchos de esos cuestionamientos tenían fundamento. El proyecto terminó entrampado porque la realidad jurídica y territorial era más compleja que los titulares optimistas de El Mercurio y las promesas empresariales.

Por eso, sería bueno que algunos de los que escriben los editoriales leyeran con más atención los argumentos técnicos y legales antes de descalificar automáticamente a quienes cuestionan proyectos de alto impacto para la ciudad. El argumento es que el proyecto se reduce a la mitad; con eso bastaría. Lo que el editor no entiende es que el impacto se concentra precisamente en esa mitad.

Uno incluso puede entender el entusiasmo de ciertos empresarios, autoridades o políticos que ven Valparaíso como una plataforma logística o una oportunidad de negocios. La mayoría de ellos ni siquiera vive en la ciudad y tampoco tributa en ella. No sufren su deterioro urbano ni su empobrecimiento, no conviven con sus impactos ambientales y no cargan con décadas de decisiones tomadas desde Santiago o desde oficinas corporativas.

Pero quienes sí vivimos aquí tenemos no solo el derecho, sino también el deber de exigir que los proyectos se hagan bien, respetando la ley, el patrimonio, el borde costero y la calidad de vida de las personas que habitamos el territorio.

Cuestionar una Resolución de Calificación Ambiental deficiente y aprobada sin un mínimo de rigor, no es estar contra el desarrollo. Lo irresponsable sería guardar silencio cuando existen antecedentes técnicos y jurídicos que ponen en duda la legalidad de un proyecto de esta magnitud.

Valparaíso no necesita actos de fe desarrollistas. Necesita planificación seria, transparencia y respeto por la ciudad.

Jorge Bustos Bustos
Director Ejecutivo
Fundación Defendamos la Ciudad – Región de Valparaíso


Las opiniones vertidas en esta columna son de responsabilidad de su(s) autor(es) y no necesariamente representan las del Diario La Quinta. 

 

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