En declaración pública, la Iglesia Metodista de Chile, que cumplió un rol activo en la defensa de los derechos humanos durante la dictadura cívico-militar, señala que el estallido social “hizo emerger y visibilizar una crisis profunda, la que es reflejo de una sociedad hedonista, individualista y materialista” cuyas consecuencias han sido, entre otras, “un sistema de salud deficitario, una educación cada vez más mercantilista, una previsión social que deja en la pobreza y la orfandad a miles de hombres y mujeres que han dado su vida por esta nación”.
La crisis medioambiental, manifiesta la Iglesia Metodista, es “producto de la soberbia, la ambición y otros resultados del pecado humano, tales como la avaricia ilimitada. Al reconocer los hechos concretos debemos recordar la enseñanza del Evangelio que dice que: ‘no hay peor ciego que aquel que no quiere ver’. Consideramos esto para quienes no quieren aceptar esta crisis de emergencia climática ecológica, a pesar de las evidencias claras del fenómeno del calentamiento global, evidenciadas en la destrucción de las fuentes de agua y la usurpación del agua por parte de grupos de poder y los capitales de este vital elemento, la destrucción de los bosques nativos y reservas naturales, con el consiguiente daño a todo ser viviente, que también es creación de Dios.
Finalmente, y en lo que dice relación con el proceso constituyente, la Iglesia Metodista se compromete “a promover y participar activamente en el proceso de construcción de una nueva carta fundamental, que incluya la mirada de todos y todas”.
La Iglesia Metodista de Chile, que ha mantenido un fuerte compromiso en la defensa de los derechos de las y los trabajadores, las mujeres y los pueblos originarios, integró el Comité Pro Paz (formado en octubre de 1973 y disuelto en 1975)* y fue iglesia fundadora de FASIC (Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas), organización ecuménica creada en 1975 durante la dictadura cívico-militar para canalizar la cooperación internacional, prestando asistencia jurídica y otros tipos de apoyo, a través de sus programas de salud mental, reinserción social, becas de estudio y proyectos laborales, a presos y expresos políticos y sus familias, retornados, y familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos. La Iglesia Metodista fue, también, la creadora de la recordada Radio Umbral.
El texto completo de la declaración pública lo puede leer AQUÍ
* José Zalaquett Daher (10 de marzo, 1942 – 15 de febrero, 2020): Testimonio: el Comité Pro Paz. A pesar de todo, una experiencia de solidaridad y una esperanza (abril 1976)

