Deporte exclusivamente practicado por mujeres ya se juega en Concón, Rancagua, Coquimbo, Talca, Chillán y Santiago, donde se fundó el primer equipo de kickingball. El Club Deportivo Pumas de Concón, integrado por venezolanas y chilenas, busca consolidar esta modalidad deportiva en la región.
Una disciplina deportiva poco conocida en la Región de Valparaíso, pero que ha sido practicada por un grupo de atletas venezolanas y chilenas desde hace más de tres años en el sector de Vista al Mar de Concón, el “kickingball” poco a poco se ha ido conociendo en nuestro país. Para practicarlo sólo es necesario un balón y un campo de tierra para empezar la adrenalina de nueve innings.
Inscritas en la Ilustre Municipalidad de Concón, las “Pumas” orgullosas demuestran en cada competencia en diferentes comunas y regiones del país el avance que han tenido de la mano de su DT María Manuela Santos, oriunda del Edo. Táchira, Venezuela.
Pero, ¿qué es el kickingball? Es una mezcla de fútbol, softbol y bowling que consiste en patear un balón, que se va rodando por el campo de juego hacia el terreno marcado. La jugadora debe recorrer las tres almohadillas ubicadas en él, las cuales están en sentido contrario a las manecillas del reloj. Debe llegar hasta la placa circular o almohadilla de donde se pateó la pelota inicialmente para anotar una carrera. El ganador será el equipo que más carreras anote.
“El kickingball para mi es sinónimo de compromiso y unión, también mucha adrenalina y pasión”, señala Verónica Ortiz, oriunda del Edo. Lara, quien juega en la posición de short field.
CAMPAÑA
Una de las metas es lograr recaudar fondos para dotar de uniformes, balones oficiales y elementos deportivos al equipo para continuar con los entrenamientos de manera efectiva, que todos los domingos llevan a cabo en el Skatepark de Concón. De igual manera, se encuentran en la búsqueda de nuevos patrocinantes o sponsors que quieran apoyar este deporte femenino en la región y esperan contar con una sede definitiva que le dé prioridad a su juego.
Nadia asegura que “las puertas siempre están abiertas a más integrantes”, resaltando que este deporte funciona como un escape del estrés y permite crecer deportivamente, consolidar lazos de amistad, volviéndose un espacio para compartir sanamente y salir de la rutina.

