[OPINIÓN] Aguas turbulentas (Noemí Cáceres Rojas)

El 1 de febrero recién pasado se llevó a cabo, en el Salón Multiuso de la Municipalidad de Olmué, una reunión a cargo de Aguas Pacífico – Anglo American, presentando las fases del proyecto de aguas desalinizadas que pasará por varias comunas, entre ellas Olmué, como la solución a la escasez hídrica que nuestra comuna vive hacia un par de años.

La invitación a este encuentro fue enviada desde la Alcaldía y Concejo Municipal a todos los dirigentes sociales, directivas de APR, Cooperativa El Granizo y público en general. Desde la Municipalidad estuvo presente el alcalde Jorge Jil Herrera y tres concejales.

Posterior a la presentación del director de Sustentabilidad y Asuntos Públicos de Aguas Pacífico, Jorge Sanhueza, quien dio a conocer los aspectos cruciales del proyecto y los supuestos beneficios de proveer agua desalinizada para enfrentar la sequía, surgen las inquietudes que fueron manifestadas por la audiencia, revelando una serie de preocupaciones, las que evidencian la necesidad de una atención más detallada y transparente del proceso.

Entre las principales inquietudes expresada por los asistentes se evidencia que el agua será destinada principalmente a la gran minería, lo cual plantea interrogantes sobre el impacto en la mejora de la calidad de vida para los habitantes de la comuna. La propuesta de Aguas Pacífico ha generado gran descontento, cuestionando la insuficiencia de calidad y cantidad del vital elemento, ya que este proyecto dejaría 30 litros por segundo, es decir, tan sólo un 3% del total de agua que pasará a través del acueducto (1.000 l/seg). La comuna de Olmué requiere de un total de 200 l/seg para abastecer y sobrellevar la necesidad existente.

Otro punto a destacar es la preocupación acerca de la idoneidad del agua para consumo humano al ser considerada de naturaleza industrial, proveniente de una zona de sacrificio. Este aspecto plantea las interrogantes sobre seguridad y salud de la población, exigiendo clarificación y evaluación por los organismos competentes de los estándares de calidad del agua propuesta.

Los residentes también expresaron su inquietud por las consecuencias medioambientales y estructurales que han surgido de esta acción, resaltando una vez más la necesidad imperante de una evaluación ambiental detallada y el respeto a la integridad de las comunidades locales.

Las familias residentes del sector La Dormida plantean sus quejas respecto al desarrollo de este proyecto debido a las continuas tronaduras aledañas a sus propiedades y las extensas horas de trabajo por parte de la empresa, que alcanzan hasta la madrugada, lo que ha impactado negativa y directamente en la calidad de vida de sus familias.

Importante mencionar que no se ha respetado la categoría de Reserva de la Biosfera, reconocida por la UNESCO, lo que levanta enfáticos cuestionamientos sobre la integridad ambiental del proyecto y su conformidad con las regulaciones y políticas de conservación. Además, la falta de conversaciones con todas las APR involucradas y la falta de claridad sobre el trazado subrayan la necesidad de un diálogo más inclusivo y transparente con todas las partes interesadas, sin excepción, toda vez que existan otras opciones viables y amigables con el entorno para acceder al agua dulce, tal como lo planteara en esta reunión el concejal Pablo Altamirano.

En conclusión, estas inquietudes y/o dudas relevadas por la comunidad, exigen un abordaje más profundo y participativo por parte de Aguas Pacífico; con la finalidad de garantizar un proyecto que responda a las necesidades y preocupaciones legítimas de la población local.

Jorge Sanhueza, de Aguas Pacífico.

La transparencia, honestidad y el diálogo continuo se presentan como elementos esenciales para construir confianzas y alcanzar un equilibrio sostenible entre el desarrollo del proyecto, la preservación de los valores y la calidad de vida de la comunidad.

La abrupta huida del expositor de Aguas Pacífico de la reunión frente a la creciente presión de los asistentes añade un elemento de tensión y refleja la magnitud de las inquietudes planteadas. Este dramático episodio pone de manifiesto la necesidad urgente de una transparencia y rendición de cuentas más profundas por parte de la empresa, así como la gravedad de la falta de confianza que se ha instaurado en la comunidad.

El hecho de que el expositor haya optado por eludir las preguntas y enfrentarse a la realidad de la falta de honestidad del proyecto sugiere que existe un claro desajuste entre las expectativas de la comunidad y la información proporcionada por Aguas Pacífico. Este episodio podría ser interpretado como un indicativo de la resistencia de la empresa a abordar directamente las preocupaciones legítimas planteadas por los residentes locales.

Este episodio también destaca la importancia de la participación activa y empoderada de la comunidad en la toma de decisiones que afectan su entorno. La huida del expositor podría interpretarse –también- como un indicador de una falta de consideración hacia la voz y las preocupaciones de aquellos que serán directamente impactados por el proyecto.

Por su parte, la máxima autoridad de la comuna, el alcalde Jorge Jil Herrera, tomó la palabra durante la reunión y dio a conocer las problemáticas que han significado la escasez hídrica para los habitantes. Ciertamente, reconoce la existencia de alternativas más amigables con el lugar que habitamos, pero da a conocer abiertamente su aceptación y firma del Proyecto Aguas Pacífico.

Ante el repudio de muchos asistentes por dicha decisión, y debido a su nula presencia en las casas de los afectados por las perforaciones del túnel en La Dormida que llevan más de un año, responde en forma ambigua, nerviosamente, cerrando así su intervención.

En consecuencia, este evento subraya la urgencia de establecer un canal de comunicación más efectivo y transparente entre Aguas Pacífico y la comunidad, como asimismo con la alcaldía. Abordar las inquietudes, proporcionar información detallada sobre el proyecto y comprometerse a una evaluación más exhaustiva de los posibles impactos son pasos cruciales para reconstruir la confianza y avanzar hacia un desarrollo sostenible y respetuoso de la comunidad local. La evasión no solo refuerza la desconfianza, sino que también intensifica las tensiones y la percepción negativa del proyecto en curso.

Noemí Cáceres Rojas
Proyecto La Comuna

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