Valparaíso

[OPINIÓN] La crisis de la izquierda chilena y la necesidad de educar a la clase trabajadora (Jorge Bustos)

La izquierda chilena está en crisis. Lo que antes era un movimiento que luchaba por los derechos de los trabajadores, hoy parece más preocupado de pelear entre ellos mismos y de buscar beneficios personales. Muchos de sus líderes han olvidado a la gente que dicen representar, y se han convertido en parte del mismo sistema que criticaban. El poder los ha corrompido, y ahora actúan como si estuvieran en un prostíbulo político, donde todo se vende y se compra al mejor postor.

Esta crisis no es solo un problema de los políticos, sino también de la clase trabajadora. Muchas veces, los trabajadores no tienen acceso a la educación necesaria para entender cómo funciona el poder y cómo se toman las decisiones que afectan sus vidas. Por eso, es fácil que los engañen con promesas falsas o que los manipulen para que voten por quienes no los representan. La falta de educación política y crítica ha permitido que este sistema corrupto siga funcionando.

La solución a esta crisis no es simple, pero tiene un punto de partida claro: hay que educar a la clase trabajadora. No hablamos de una educación formal, de libros complicados o teorías difíciles de entender. Hablamos de una educación práctica, que les permita a los trabajadores entender cómo funciona el poder, quiénes son los que realmente defienden sus intereses y cómo pueden organizarse para luchar por sus derechos.

Esta educación debe ser accesible y clara. No se trata de llenar la cabeza de la gente con conceptos complicados, sino de darles herramientas simples para que puedan analizar la realidad y tomar decisiones informadas. Por ejemplo, entender qué es el presupuesto público, cómo se reparte el dinero del país, quiénes son los dueños de las grandes empresas y cómo las decisiones políticas afectan sus vidas cotidianas.

Además, es importante que los trabajadores aprendan a organizarse. La izquierda no puede seguir dependiendo de líderes que, en muchos casos, terminan traicionando a su propia gente. La fuerza de la clase trabajadora está en su capacidad de unirse y luchar juntos por un objetivo común. Para eso, es necesario que haya espacios de discusión y formación, donde la gente pueda compartir sus experiencias, aprender de sus errores y construir una verdadera fuerza colectiva.

La crisis de la izquierda chilena es también una oportunidad. Una oportunidad para que la clase trabajadora tome las riendas de su propio destino y deje de depender de políticos que solo buscan su propio beneficio. Pero para eso, es fundamental que la gente se eduque, se informe y se organice. Solo así podremos terminar con este prostíbulo del poder y construir un país más justo para todos.

La tarea no es fácil, pero es necesaria. La educación y la organización son las herramientas que nos permitirán cambiar las cosas. Y ese cambio no vendrá de arriba, sino de la base, de la gente común y corriente que está cansada de vivir en un sistema que solo beneficia a unos pocos. Es hora de que la clase trabajadora tome el control de su futuro y empiece a construir un Chile más justo y solidario.

Jorge Bustos Bustos
Director Ejecutivo
Fundación Defendamos la Ciudad Región de Valparaíso


Las opiniones vertidas en esta columna son de responsabilidad de su(s) autor(es) y no necesariamente representan las del Diario La Quinta. 

 

Categories: Valparaíso

Tagged as: , ,

1 reply »

Deja un comentario