Las comunidades podrán exigir su dictación al Gobierno, que tiene tres meses de plazo para responder a través del Ministerio de Medio Ambiente.
También permitiría que la misma comunidad, al detectarse presencia de contaminantes en períodos o concentraciones que podrían representar riesgos para la vida o la salud de la población, tenga la posibilidad de solicitar que se dicten normas, reforzando así la obligación del Ministerio de utilizar sus facultades para hacerlo.
“Hoy Chile carece de voluntad política para regular todos los contaminantes que hay en el medio ambiente. Uno de cada cinco muertos, según la OMS, dice relación con la contaminación ambiental y lo que sucede en zonas de sacrificio, zonas saturadas como Quintero y Puchuncavi, como La Calera, Quillota, es que precisamente no todos los contaminantes estan regulados, de toda la tabla periodica un porcentaje muy pequeño de contaminantes son los hoy que se miden y regulan para no dañar la salud de la gente”, señaló el diputado del Frente Amplio.
El parlamentario agregó que, bajo la legislación vigente, hay trabas importantes en la dictación de normas de calidad, asegurando que “solo el Ministerio del Medio Ambiente, por iniciativa propia o a solicitud del Ministerio de Salud, puede dictar normas de calidad ambiental. Nosotros como parlamentarios no tenemos esta facultad, por tanto, las normas quedan a disposición de la voluntad politica del Ejecutivo, que al momento no ha tenido el coraje de regular el negocio empresarial para defender la salud de las personas. Entonces es fundamental que las comunidades, que la gente, puedan exigir que se dicten nuevas normas medioambientales que resguarden la salud, entregando los antecedentes de los contaminantes y poniendo en alerta de lo que se está viviendo en las zonas de sacrificio”.
