La comisión investigadora que analiza la situación del campo dunar de Reñaca y Concón buscará concretar un informe de consenso con el objeto de proponer a la Sala medidas administrativas y legales. Esto con el objetivo de evitar que se repitan episodios como los socavones registrados en la zona.
La instancia parlamentaria recibió durante su última sesión a la secretaria regional ministerial de Vivienda y Urbanismo de la Región de Valparaíso, Belén Canales. También participó el director de obras de la Municipalidad de Viña del Mar, Julio Ventura.
En primer término, la Seremi explicó que la repartición elaboró un informe que fue puesto a disposición del Ministerio del ramo. Dicho documento, que contiene los antecedentes recopilados y evaluaciones sectoriales, quedó ahora también a disposición de la Comisión.
Ventura precisó que todo el proceso de inversiones inmobiliarias y construcción en el campo dunar está en regla. Explicó que tanto los loteos como las recepciones de obras se ajustaron a la normativa. También precisó que las obras deben proyectar y dimensionar lo que significará agua potable, luz eléctrica y evacuación de aguas lluvias en pleno ejercicio. Ello significa prever la potencialidad o demanda teórica que debe tener el servicio. Al respecto, dijo desconocer las fallas que dieron pie al colapso del terreno.
Consultado sobre si los informes técnicos avalaban la construcción en el área, indicó que ello le compete a la Secretaría Comunal de Planificación (SECPLA) y no a la Dirección de Obras, encargada de otorgar permisos, recepcionar faenas y revisar el cumplimiento de aspectos arquitectónicos de las construcciones.
Cabe recordar que, en el mes de marzo, el Servicio Nacional de Geología y Mineria (SERNAGEOMIN), expuso ante dicha Comisión en el mes de marzo, oportunidad en la que el director de la entidad, Patricio Aguilera, sostuvo que si bien los edificios del campo dunar fueron construidos sobre roca sólida, por lo que no presentan riesgo; la infraestructura que los rodea y, particularmente, las redes de agua y alcantarillado están en arena, en una zona con permanente riesgo de remoción de masa.
A su vez, informó que un diagnóstico hecho en 1993 dio cuenta de zonas de peligro de remociones, deslizamientos o asentamientos. Posteriormente se elaboraron otros informes, en 2005, que advirtió sobre el peligro de remoción en masa: en 2010, que alertó sobre el riesgo para el alcantarillado, por las condiciones mencionadas y, en particular, respecto de la pendiente que presenta dicho territorio. Se sumó a ello un informe geológico, en 2012, que alertó sobre la fragilidad de los suelos.
PRÓXIMOS PASOS
Tras las exposiciones, los parlamentarios lamentaron que, a la fecha, no todos los invitados hayan asistido a la comisión. Dado lo anterior, acordaron pedir a la Sala una prórroga de 15 días.
Afirmaron que es necesario buscar un texto lo más consensuado posible, con miras a los cambios legales que se deben impulsar. Entre ellos está abordar la debilidad de la norma actual. Ejemplo de lo anterior es que los permisos de edificación no se entregan paralelamente a los de pertinencia ambiental, lo que puede dar pie a realidades opuestas o dobles interpretaciones que atentan contra el entorno y que facilitan que se reiteren, hechos como los acontecidos en el campo dunar.
En virtud de ello, asesores y equipos técnicos se reunirán esta semana para avanzar en las líneas de trabajo, con miras a la redacción de las conclusiones.
Categories: Concón, Regional, Viña del Mar

























