El Departamento de Derechos Humanos, Medio Ambiente y Biodiversidad del Consejo Regional Valparaíso del Colegio Médico de Chile, en declaración pública dada a conocer hoy, hizo un llamado enérgico a que se haga justicia en el caso de la muerte del weichafe Camilo Catrillanca, asesinado de un tiro por la espalda perpetuado en un operativo del “Comando Jungla” el pasado 14 de noviembre en la comunidad autónoma de Temucuicui, Ercilla.
A continuación reproducimos de manera íntegra la declaración.
Nos sentimos obligados a pronunciarnos porque cuando en nuestro ejercicio médico nos enfrentamos a cualquier ser humano doliente, es para nosotros un prójimo y no preguntamos –o al menos no deberíamos preguntarnos– quién es, qué posee o qué hizo, para dar nuestro mejor esfuerzo profesional en su favor.
Porque nadie, en ninguna circunstancia, independientemente de su posición política, religiosa, étnica, de género, etc., “merece” ser víctima de la violencia del propio Estado que debiera protegerlo.
Rechazamos todo tipo de violencia y no podemos sino sentir dolor, espanto e indignación frente a la injusticia de un sistema que hoy antepone lo económico a la vida, que reprueba o se burla de la corrección y la transparencia, que posibilita el despojo, no sólo de los territorios, sino también del aire, del agua, del suelo, de una alimentación sana y de nuestros bosques.
Emitimos esta declaración para sumarnos al clamor nacional de que se ponga fin a la violencia y vuelva la cordura a nuestro país, y estamos convencidos de que un presupuesto básico para ello es que exista justicia en este crimen y sanción ejemplar para sus autores.
No es la guerra sino la paz el camino que lleva al único lugar en donde la vida se puede desarrollar.

