En tiempos de distanciamiento social y confinamiento, desde hace varios meses la normalidad se ha modificado y para muchos el teletrabajo no existe; el hambre golpea fuerte y muchos claman por ayuda para vivir dignamente.
Es así que la Corporación Pro Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Viña del Mar se coordinó con la Fundación Yarur Bascuñán para apoyar a diversas ollas comunes en la ciudad jardín. “Creemos con firmeza que el patrimonio más grande de Viña del Mar son sus ciudadanos y estamos convencidos que debemos ir en ayuda de quienes peor lo están pasando en este minuto. La pandemia y la necesidad no flaquean”, declaró Hernán Madariaga, vocero de la Corporación.
La contribución de alimentos asciende a 2.400 raciones, permitiendo a la agrupación vecinal continuar con esta cada día más necesaria labor.
Madariaga agradeció el apoyo de la Fundación Yarur con la cual “hemos estado comprometidos desde el inicio de esta crisis con nuestras vecinas y vecinos que están pasando malos momentos, y es por ello que logramos gestionar esta gran donación”. No obstante, reiteró el llamado “al Municipio de Viña y su Concejo Municipal a hacerse cargo de esta problemática, estableciendo ayudas permanentes, continuas y certeras con las ollas comunes de la ciudad”.
Rosa Silva, una de las organizadoras y dirigenta del Comité de Vivienda Variante Agua Santa del campamento Esperanza 2011, se mostró agradecida por la labor de ambas instituciones. “Esto nos permite mantener viva una de las ollas comunes más concurridas de la ciudad. Ahora es de esperar que la Municipalidad también se haga cargo”, comentó.

