Además de senderos para recorrer el sector, el Parque Natural Los Almendros de Reñaca busca tener un área de esparcimiento para residentes y visitantes; ser un punto neurálgico de educación ambiental y un foco estratégico para potenciar el turismo de la región.
“Reñaca es conocido principalmente por su playa y se desconoce el tremendo capital ambiental que tiene el sector. Tenemos bosque esclerófilo, humedal, cascadas de agua, quebradas, todos con un ecosistema único con una flora y fauna que debemos proteger y poner en valor”, comentó la presidenta de la Junta de Vecinos de Los Almendros, Angélica Medina.
La dirigenta argumentó que “a través de este fondo, queremos contribuir al bienestar ecológico y ambiental de la localidad, conservando la biodiversidad del entorno e incrementando especies de flora y remanentes de la vegetación nativa de la zona”. Es por esto que se podrán apreciar 185 especies, entre las existentes y las que se buscan plantar. Entre éstas últimas se encuentran el maqui, belloto de Norte, naranjillo, boldo y palo de yegua, entre otros.
Atraídos por los beneficios y aportes que implica la realización de este primer parque natural de Reñaca, vecinos del sector Los Almendros han trabajado espontáneamente las últimas semanas en limpiar el área de acceso a la quebrada y trazar los senderos del futuro circuito.
“Estamos convencidos que este proyecto no sólo es un gran aporte en materias ecosistémicas y de preservación ambiental ya que, sin duda, un lugar con estas características se transformará en un polo de atracción turística para Reñaca y la región. Con esto también contribuimos a romper la estacionalidad, porque los visitantes podrán optar por actividades al aire libre que se pueden desarrollar durante todo el año”, comentó el Comité Ambiental de Reñaca perteneciente a la Corporación de Adelanto y Desarrollo de Reñaca (CODAR).

