Opinión

[OPINION] ¿Cómo impacta el proyecto inmobiliario de Argenta al Parque Natural Gómez Carreño? (Gonzalo Pavez Sepúlveda)

El proyecto inmobiliario Barrio Foresta de la Inmobiliaria Argenta, propiedad del empresario de la zona Eduardo Dib Maluk, se encuentra ubicado en el Bosque de Reñaca, parte inferior del corredor biológico del que forma parte el Parque Natural Gómez Carreño y el pulmón verde de Reñaca Alto.

Este proyecto inmobiliario pretende construir 19 torres en cerca de 10.5 hectáreas de bosque nativo. La empresa eludió muy hábilmente pasar por el Sistema evaluación de de impacto ambiental (SEIA) a través de un estudio de impacto ambiental (EIA), instancia donde se puede cuantificar el verdadero impacto sobre la flora y fauna del corredor biológico, además de otorgarles el legítimo derecho de participación ciudadana a todos las/os vecinas/os afectados por la destrucción de su hábitat.

En cambio, la inmobiliaria eligió una estrategia de silencio y blanqueamiento social, esperaron el límite de tiempo permitido para que las personas afectadas puedan reclamar y sin dejar que este permiso caducara automáticamente  3 años posterior a ser entregado, además la participación ciudadana fue cambiada por reuniones con un selecto grupo clientelizado de organizaciones del sector como son: Viña Nativa, Parque Natural Gómez Carreño y otras juntas de vecinos pro gestión inmobiliaria de Reginato, organizaciones que han guardado cómplice silencio hasta el día de hoy, pese al emplazamiento público de las personas afectadas. En estas reuniones se llegó a acuerdos a espaldas de la ciudadanía afectada, cambiando la participación ciudadana ambiental por acuerdos entre privados.

Nos nace la siguiente pregunta: ¿Cómo impacta el proyecto inmobiliario de Argenta al Parque Natural Gómez Carreño?

Alteración del cauce del Estero de Reñaca por Argenta.

Una de las alteraciones más evidentes es la alteración del cauce superficial que  aflora en el corredor biológico y sus efectos en la flora del lugar que están totalmente relacionados con la magnitud de la modificación realizada.

Según el artículo 46 del PREMVAL, el Estero de Reñaca cuenta con una franja de restricción por riesgo de inundación de 50 metros a cada lado desde el eje. La empresa presentó a la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) de la Región de Valparaíso una solicitud para disminuir esa franja a 5 metros a cada lado. Esto fue aceptado por la (DOH) en el año 2016 y permitió a la empresa poder alterar el cauce sin ninguna evaluación sobre el impacto ambiental de esta alteración del medio natural.

Debemos considerar que los argumentos para poder modificar la franja de restricción por riesgo de inundación sólo tomó argumentos hidráulicos para analizar la crecida del cauce y no argumentos ambientales del impacto que causaría la alteración de este cauce en el corredor biológico del Parque Natural Gómez Carreño.

Este parque está en proceso de ser nombrado Santuario de la Naturaleza, proceso impulsado por vecinos de la población Gómez Carreño que hoy se han quedado postergados debido del actuar éticamente reprochable de los dirigentes que pactaron en privado con Argenta el futuro del corredor biológico. Esta incongruencia es debido a que se le debe exigir a cada proyecto que altere un Santuario Natural o esté próximo a uno, como es en el caso de que hablamos, que ingrese al Sistema de Impacto Ambiental para poder evaluar cómo afecta o dañará el proyecto al lugar en proceso de ser declarado Santuario de la Naturaleza.

También hay un elemento que no fue considerado en la evaluación de la disminución de la franja de protección por inundación: la catástrofe causada por el aumento del cauce del Estero de Reñaca por el aluvión del 4 de julio del año 1984. El caudal del cauce fue aumentado por la remoción en masa debido a las pendientes muy pronunciadas  de las quebradas del corredor biológico. En este desastre que sucedió en la zona alta del corredor biológico murieron cerca de 10 personas; este es uno de los escenarios más desfavorables que debió ser parte del análisis para disminuir el área de riego.

Registro reuniones efectuadas entre organizaciones y la inmobiliaria Argenta.

Es evidente que se necesitan estudios profundos sobre los impactos ambientales generados por el proyecto inmobiliario en la zona inferior del corredor biológico del Parque Natural Gómez Carreño, zona conocida hoy como Bosque de Reñaca, además de poner a disposición de la ciudadanía viñamarina todos estos estudios  través de la participación ciudadana que garantiza la Ley sobre Bases Generales del Medio Ambiente 19.300. De esta manera, ser conscientes de los verdaderos impactos ambientales generados por estos proyectos inmobiliarios, tomando en cuenta el escenario de cambio climático irreversible recientemente publicado en el informe IPCC.

Gonzalo Pavez Sepúlveda
Movimiento Un Parque para Las Salinas



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