Opinión

Nuestra despedida para Carlos Huerta Valenzuela, ex dirigente gremial de la Municipalidad de Valparaíso (Francisco Baeza Vallejos)

Era el año 1986 y fui invitado a una reunión en el sector puerto en un famoso y prestigioso restaurant de la época llamado “Delmónico”, casi frente al Banco Estado en calle Prat en Valparaíso. Ahí empezamos a llegar una tarde de otoño un grupo de personas en tiempos diferidos. Todos con mucha discreción pues a pocos metros estaba la 1a Zona Naval en Plaza Sotomayor cuando la dictadura tomaba un respiro y volvía con su crueldad a arremeter contra los opositores del régimen.

Éramos unas 20 personas aproximadamente. Yo había estado en ese lugar cuando niño con mi padre, ex tripulante de la compañía naviera Sud Americana de Vapores CSAV, ese era un espacio preferido de los marinos mercante y cada vez que mi padre llegaba a tierra íbamos a comer empanadas a dicho lugar. Pero en aquella ocasión llegaba solo y sin mi padre, no había empanadas, pero sí había una mesa larga con un crucifijo y unas biblias en la mesa; la reunión simulaba un encuentro de oración o de fieles cristianos. Sin embargo, todo ello era una excusa, el encuentro era una reunión política para reorganizar fuerzas sociales opositoras.

En esa época yo recién estaba saliendo de la enseñanza secundaria y mi experiencia en lo político era casi nula. Me dediqué solo a escuchar y observar. Terminada la reunión empezamos a salir del local y en eso me alcanza un caballero quien me habla y felicita mi participación en dicha reunión. Tipo de tez morena, de mediana estatura, cabello negro y se presenta como dirigente gremial de los funcionarios de la Municipalidad de Valparaíso, en aquella época comandada como alcalde por el Sr. Francisco Bartoluchi.

Ese gentil caballero que me abordaba era Carlos Huerta Valenzuela, funcionario y dirigente municipal. Desde ese día, a pesar de nuestra diferencia de edad, nos hicimos amigos, siempre dispuesto a colaborar con los amigos y amigas de aquella JDC ochentera y en dictadura.

Más de alguna vez en el mítico Servi-Lunch frente a plaza Aníbal Pinto nos invitaba a todos a comer un rico completo o nos pasaba unas lucas para comprar una cajetilla de cigarros que en esa época era prohibitivo por su alto costo para jóvenes como nosotros. Cómo olvidar su gentileza poniendo a disposición su vehículo utilitario, furgón de moda de la época (el “pan de molde”, como le decíamos) para ir a dejarnos a nuestras casas cuando se nos hacía tarde.

Estoy seguro que jóvenes de esa época como Patricia Arriagada, Jacqueline Contreras, Mariella Valdés, Robinson Delgado, Sergio Estay, Lorena Morales, Carlos Chávez, Loreto y Claudia Díaz, entre otros, lo recordarán con afecto. Cómo olvidar las tantas veces que me recibió en la Municipalidad de Valparaíso casi en un acto de inteligencia o contrabando revolucionario para ir a buscar resmas de papel roneo que Carlitos sustraía de la Municipalidad y nos entregaba (si fue delito, hoy prescrito) y que nos servirían como el insumo necesario para imprimir en ese mimeógrafo de la Febach (Federación de Empleados de Bahía) esos panfletos libertarios que pedían justicia, libertad y democracia.

Los años y la vida nos fue alejando a muchos, pero aun así no se extinguió el recuerdo. Carlitos, hoy lunes 15 de marzo del año 2021 te despedimos. Jamás saliste de nuestros buenos recuerdos, tu gentileza y cariño que tuviste en esa época por un puñado de jóvenes soñadores como nosotros… Creo que aún te veo en la loza del Rodoviario de buses de Valparaíso donde desempeñaste tu última función como funcionario municipal. Nuestros Cariños, afectos y condolencias a Carlos Rodrigo y Muriel Andrea, sus hijos amados.

Buen viaje Carlitos, en el camino nos encontramos.

Los restos de Carlos Huerta Valenzuela (24 de abril ,1945-15 de marzo, 2021) están siendo velados en la Funeraria Cubillos (San Ignacio 659, Valparaíso) y su entierro será en el Parque del Mar de Concón el día de mañana, martes 16 de marzo.

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