San Antonio

El calvario tras la denuncia de delito sexual ocurrido en la Municipalidad de San Antonio

La Comisión de Mujeres y Equidad de Género recibió en audiencia el lunes 12 de abril la denuncia de una trabajadora de la Municipalidad de San Antonio. En ella, la funcionaria relató haber sido víctima de un delito sexual en su lugar de trabajo, en medio de una celebración con presencia de “alcohol y drogas”. Tras hacerse pública la denuncia, la Municipalidad comenzó un sumario, mientras que la denuncia en fiscalía está en fase investigativa. Sin embargo, todo el proceso habría abierto la puerta a mayor victimización y hostigamiento de parte de la Municipalidad, del Alcalde y de la directora a cargo del Departamento de Cultura en la que se desempeñaba la funcionaria.

La denunciante se refirió no solo a los hechos que sufrió, sino también cómo se comportó la municipalidad tras la denuncia, desde sus compañeros de trabajo, la directora del área y el propio alcalde. La revictimización, el encubrimiento y hasta ahora impunidad son evidentes.

DENUNCIA EN COMISIÓN

La denunciante es funcionaria a honorarios del Departamento de Cultura de la Municipalidad de San Antonio, dirigido por Ximena Cartagena. Acusa haber sido involuntariamente drogada por parte de uno de sus compañeros durante una celebración realizada en dependencias del departamento, en la que se consumía alcohol y drogas, tras la realización de una exposición de arte en el mismo lugar, el día 5 de diciembre de 2020. La denunciante alega haber estado presente a insistencia de su jefa directa. Luego de eso, denuncia haber sido víctima de un delito sexual.

“Acepté un vaso de bebida. A las 17:11 horas envié el último mensaje a mi pareja. A las 19:20 horas, una compañera de trabajo se da cuenta que el baño estaba con el candado por fuera, simulando estar cerrado. Me encuentran con la cabeza (boca y nariz)  sumergida en el agua del WC”. Según la denuncia, Cartagena, que estaba presente en la celebración, no solo fue informada inmediatamente de la situación, sino que se opuso inicialmente a que la afectada se retirara del lugar.

ENTRE LA DENUNCIA Y EL SUMARIO

La denunciante señala haber realizado la denuncia en la fiscalía y constatación de lesiones. Se le indicaron cinco días de licencia, que ocupó en hablar con el alcalde Omar Vera (ex radical).

El 18 de diciembre, se concreta una reunión en la oficina del edil, en la que éste se compromete a atender su caso y le aconseja tomar una licencia. La directora del Departamento de Cultura no habría respetado esto, forzando el trabajo de la denunciante durante sus días de licencia. En particular se refiere al día 28 de diciembre, día en que se le hace trabajar “como si nada hubiera pasado”.

La tensión escalaría la misma jornada ya que la denunciante comenzó a recibir cuestionamientos de parte de su jefa directa por la licencia y otros asuntos personales, y luego se daría  incluso una situación de escarnio al convocar a sus compañeros de oficina a referirse a su caso, estando presente los presuntos autores del delito.

“Ella llama a todos mis compañeros para que puedan criticarme. Todos lo hacen, me tratan de loca, me preguntan si voy al sicólogo, si tomo pastillas, por qué no les dije antes, que no tenía denuncia, etcétera”.

Tras el episodio, acude a una dirigenta del sindicato a honorarios para que intermedie la situación, pero el alcalde Omar Vera no habría atendido la comunicación. Al día siguiente del episodio, solicita asesoría de organizaciones de mujeres, en redes sociales. Tras hacerse esto público, se activa el sumario.

CUESTA ARRIBA Y HOSTIGAMIENTO

Estos primeros hechos se reiteran y escalan. La denunciante describió que “al día siguiente voy a trabajar, mis labores cambian, me quitan las labores culturales y dejan las administrativas. Se me solicita entregar las claves, incluyendo la del correo. Me negué y, luego, lo bloquearon. Mi directora saca a flote temas personales propios… me llega un correo amenazante, en el que se me pide borrar las publicaciones el Facebook”.

Al comenzar el sumario, la denunciante señala que se le realiza una persecución en el que se expuso su caso y su identidad a todos los trabajadores del municipio: “El alcalde no pone énfasis en mi denuncia. En cambio, se me vulnera de manera horrible; mis compañeros de trabajo redactan un comunicado y el alcalde lo distribuye a todos los funcionarios, dando a conocer mi caso de abuso, sin proteger mi identidad”.

Junto con ello, no se tomaron medidas preventivas como el traslado de departamento mientras durase la investigación sumaria, aludiendo a razones presupuestarias, según señaló Vanesa. Mientras sus funciones dentro del Departamento de Cultura eran recortadas.

A pesar de la difícil situación, el hecho de ser una trabajadora a honorarios y jefa de hogar motivaron a Vanesa a no tomar licencias, porque éstas no se reembolsan.

El último día que la denunciante asistió al que era su lugar de trabajo fue el 30 de diciembre. Ese día fue confrontada por un compañero de oficina. “Fui a buscar artículos laborales. Pablo Alarcón, uno de mis compañeros que estaba ahí, se me acerca, me trata de loca, me grita, mi pareja estaba afuera, mis otros compañeros se rieron”, señaló.

ÚLTIMOS MOVIMIENTOS

La denunciante agrega que fue despedida de modo injustificado el día 9 de marzo, aunque posteriormente se retractó Ximena Cartagena. En adelante no han vuelto a comunicarse, ni con nadie del departamento. En cambio, ha recibido diversas amenazas.

Recientemente fue trasladada a la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO), para lo cual también, según expresa, debió hacer un esfuerzo de volver a reunirse directamente con el alcalde Omar Vera.


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