A tres años de las masivas intoxicaciones en Quintero y Puchuncaví, el candidato presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, visitó la playa de Ventanas para reunirse con dirigentes sociales y medioambientales. En el lugar firmó un compromiso con la descarbonización, el cierre de las termoeléctricas y la reparación a las personas afectadas que, hasta hoy, no han recibido reconocimiento ni atención por parte del Estado: “Nosotros venimos acá al territorio, después de haber conversado en reiteradas ocasiones con la comunidad, y vamos a seguir trabajando acá, por eso firmamos este compromiso de descarbonización”.
“Quiero que la comunidad de Quintero, Puchuncaví, Ventanas y de todas las zonas de sacrificio en el país sepan que en una futura presidencia de la república nos vamos a comprometer con un nuevo modelo de desarrollo, avanzando hacia transiciones justas para con las y los trabajadores que hoy están en estas empresas y que tienen derecho a un trabajo digno, pero no un trabajo que contamine y que le haga daño a la población, por eso hemos estado acá con las dirigencias y estamos dando la pelea y vamos a seguir haciéndolo”, aseguró el candidato Gabriel Boric.
Por su parte, la vocera nacional de Mujeres Modatima, Lorena Donaire, relató que cada año conmemoran las intoxicaciones masivas: “Todos los años estamos aquí exigiendo el cierre de las termoeléctricas, porque es impresentable que se siga hipotecando la vida de las personas de la comunidad de Quintero y Puchuncaví, hipotecando la vida de los niños, niñas y niñes”.
En la actividad participó también el diputado de la zona, Diego Ibáñez: “Estamos junto a Gabriel asumiendo un compromiso por la recuperación social y ambiental del territorio de Quintero Puchuncaví”. Destacó que la visita muestra que esta “es una candidatura que escucha al territorio y que co-construye gobierno junto a las comunidades, que es justamente lo que estamos haciendo acá”.
El compromiso, trabajado junto a dirigentes sociales de la zona, incluye el apoyo al proyecto de ley que adelanta el cierre de las termoeléctricas para 2025; políticas de reconversión laboral para impedir un aún mayor empobrecimiento de la zona y atención integral en salud para la población afectada por décadas.

