[OPINION] Carta abierta a Leopoldo López (Gato Dequinta)

Señor López:

Usted ha venido a Chile para querer darnos lecciones de democracia, pero no tiene la estatura política ni moral para hacerlo.

Al venir a nuestro país, en realidad es usted el que debe aprender de Chile.

Nosotros los chilenos y chilenas fuimos capaces de unirnos para decirle NO al dictador Pinochet. Los chilenos y chilenas fuimos capaces de tragarnos nuestras lágrimas, echarnos al hombro a nuestros muertos, a nuestros fusilados y asesinados, a nuestros, desaparecidos, a los torturados, a los exiliados y encarcelados y sentarnos junto a quienes apoyaron el golpe de Estado contra el Presidente Salvador Allende.

¿Puede haber algo más amargo que tener que sentarse al lado de los traidores y delatores de ayer? Pues el pueblo chileno y, sobre todo, la izquierda chilena fue capaz de hacerlo porque, por sobre todo, ama a Chile, a la Patria y antepuso la liberación del país de una cruel y criminal dictadura a los interés personales y partidarios.

Esta es la principal lección que debe aprender usted de su viaje a Chile: hay que conseguir la unidad de todo el pueblo tras la democracia y la libertad y eso requiere de la grandeza y de la generosidad de todos y, especial y principalmente, de sus líderes.

Pero hasta hoy solo es posible ver cómo los dirigentes de la oposición venezolana se enfrentan unos a otros, se descalifican y se destruyen entre sí, anteponiendo sus egos y sus intereses personales, gastándose los dineros de la ayuda que reciben como financiamiento, creando ridículos intentos de “invasión”, en fin, profitando todos de su condición de opositores a Maduro. Y pidiendo todos a gritos la intervención imperialista de Estados Unidos, mientras sueñan con los cargos que ocuparán en un supuesto gobierno postchavista.

Señor López, no saca nada con andar lloriqueando por los rincones de América y del mundo. Usted debe asumir la parte que le corresponde en el estrepitoso fracaso de los dirigentes de la oposición venezolana para derrotar a Maduro. La misma crítica cabe para el “presidente fantasma” Juan Guaidó, para Henrique Capriles, Freddy Guevara, Antonio Ledezma y Corina Machado. La crisis venezolana no es solo culpa de Maduro. Todos ustedes son también responsables de la falta de esperanza en Venezuela.

Por ahora, tenemos nada que aprender de ustedes, los fracasados.

Señor López, es hora de que se devuelva a Venezuela, no a Miami o a Washington, sino que a Caracas, a luchar concretamente en el país que usted dice que quiere liberar.

Mientras usted no sea capaz, junto con sus compinches, de levantar una alternativa de gobierno sólida, unitaria, viable y responsable para el pueblo venezolano, que logre derrotar democráticamente a Maduro y los lleve a ustedes al poder, no tiene derecho a tratar de darnos clases de lucha por la democracia.

Si logra vencer, recién entonces podrá venir a Chile y ser reconocido como un líder legítimo, que hizo algo similar a lo que llevó a cabo el pueblo chileno hace más de 30 años.

Por ahora, debe guardar silencio y aprender de Chile. Y no al revés.

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