[OPINION] Valparaíso necesita dos brazos que lo protejan (por Jorge Bustos*)

El Molo de Abrigo de Valparaíso es una infraestructura casi centenaria; es la obra más importante del país del siglo pasado, sin ella no existiría puerto en Valparaíso, ni canciones, tampoco seriamos la ciudad cuna del desarrollo industrial de nuestro país. No habría existido el Cerro Barón y sus poblaciones obreras y menos los hospitales que curaban a los accidentados en las faenas diarias y nocturnas. Sin esa gran obra muchas de las historias de viajeros que poblaron la ciudad no se habrían llegado a escribir o transmitir de boca en boca a través de las generaciones.
Pero a pesar de su importancia, se da una paradoja casi increíble: esa mismísima mole que contiene el oleaje y protege la ciudad por el sur de los grandes temporales no tiene Rol, como lo tiene la casa de cualquier vecino, lo que evidencia en forma tangible la despreocupación de quien le corresponda cuidar y mantener aquello de donde nace lo que somos como ciudad.
Hace pocos días, en un acto de la celebración de los 52 años del Servicio Meteorológico de la Armada de Chile, el doctor en ingeniería oceánica de la Universidad de Valparaíso, Patricio Winckler, encendió las luces de alerta sobre la posibilidad de que el Molo de Abrigo de Valparaíso tenga serios daños estructurales. Sobre este tema me surgen dos interrogantes que, espero, alguien responda antes que se derrumbe el molo:
  1. Qué institución es la responsable de la mantención y cuidado de los molos de abrigo y las defensas costeras, y
  2. Qué ministerio financia las obras de mantención y reparación de los mismos.
Planteo lo anterior porque el miércoles 5 de septiembre un grupo de políticos, encabezados por el intendente de la región, Jorge Martinez, deberán aprobar o rechazar la propuesta ambiental para construir un nuevo frente de atraque (T2) en la ciudad, desconociendo absolutamente si en un par de años más contaremos o no con molo de abrigo, a partir de la información entregada por Patricio Winckler. No podemos responsabilizar de la falta de información a este grupo, pues la culpa sin duda es de los anteriores y algunos actuales gerentes y directores de la estatal EPV que hace cuatro años concesionaron un proyecto sin tener ninguna certeza de contar en el futuro con aguas abrigadas. Es más, los estudios que ha mostrado EPV en opinión de varios expertos han sido catalogados como truchos.
Junto a lo anterior cabe preguntarse por qué la estatal EPV no ha pedido los estudios necesarios sobre el Molo de Abrigo y no se han implementado las reparaciones requeridas, porque está claro que existen los recursos para estas obras, fondos que todos los actores sociales, políticos y empresariales portuarios saben que existen, y han sido originados por el cobro de una tarifa conocida como TUP (tarifa de uso de puerto) que desde hace casi 20 años cobran los puertos y cuyo propósito central es la construcción de aguas abrigadas. Frente a esta negligente omisión surge la suspicacia de que tal vez estos millones de dólares generados por estos cobros se hayan ocupado para financiar la construcción del terminal de cruceros de Urenda, lo que constituiría una impresentable ilegalidad.
El cambio climático y la condición telúrica de nuestro país obliga a tomar las medidas necesarias para poner a buen resguardo a los habitantes de las ciudades con borde costero y con industria portuaria, rubro que es vital en la economía local. Desde esa postura de sentido común, me parece que si bien el proyecto planteado por Piñera y su gobierno para la ciudad es un buen inicio, carece de la idea de cómo protegeremos a quienes transitarán y se concentrarán en las 14 hectáreas de la Zona Barón (ganadas a la codicia empresarial), sabiendo que es una zona de riesgo.
De no tomar en serio la advertencia realizada por el experto y no implementar las medidas que se requieren, lo más probable es que con un nuevo terremoto nos quedemos sin puerto y sin historia viva.
Valparaíso, mi ciudad, nuestra ciudad, no solo necesita que le reparen el brazo del lado sur que nos protege y da trabajo, también necesita un brazo al lado norte que nos permita el necesario esparcimiento, el descanso seguro y la protección que por derecho merecemos.
*Opinion_JorgeBustos
Anuncios

Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s