Regional

Fenpruss denuncia sobreprecio de hasta 5300% en elementos de protección personal

Un estudio realizado por la Confederación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (Fenpruss) del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota comprobó el pago excesivo que están realizando los hospitales de la zona por elementos de protección para el personal sanitario. La organización advierte que los valores se han multiplicado desde antes de la pandemia, situación que podría haberse evitado si el Gobierno hubiese decretado oportunamente el congelamiento de precios como se lo permite el estado de excepción.

epp.jpgEl estudio fue realizado en los hospitales de alta complejidad de Quilpué, Quillota y Gustavo Fricke (Viña del Mar), que son los que atienden a los pacientes infectados por COVID-19, y se consideraron los valores de mascarillas quirúrgicas de tres pliegues, mascarillas N95, pecheras, escudos faciales y guantes.

En el caso del Hospital Gustavo Fricke, se comprobó que el recinto se vio obligado a adquirir elementos de protección personal con un sobreprecio de hasta 5300% en comparación al valor anterior a la pandemia. El perjuicio económico para el hospital por estos sobreprecios llega a más de $677 millones de pesos.

En el desglose, se puede apreciar que las mascarillas quirúrgicas que antes de la pandemia se compraban a $15 pesos la unidad, hoy son compradas hasta por $800 pesos cada una. En el caso de las mascarillas N95, su precio se elevó desde los $675 pesos a los $3.176 pesos por unidad. Las pecheras desechables que eran compradas a $128 pesos, subieron a $1.800 pesos, mientras que los escudos faciales que costaban $2.400 pesos, hoy se adquieren por $6.700.

Los únicos insumos que han mantenido su rango de precios son los guantes, que han tenido una diferencia de costo marginal entre $1 y $2 pesos.

En los otros recintos estudiados la situación es similar, con una tremenda alza en el gasto para estos insumos que llega a los $148 millones de pesos en el Hospital de Quilpué y a $177 millones en el Hospital de Quillota. A modo de ejemplo, en el primer recinto se tuvo que gastar más de $87 millones de pesos en mascarillas quirúrgicas que, bajo su valor normal, hubiesen costado un poco más de $2 millones.

“Desde un inicio señalamos a las autoridades la necesidad de que el Estado utilizara las facultades que permitía el estado de emergencia para congelar los precios de los insumos hospitalarios que iban a ser necesarios en el combate de la pandemia”, señala Aldo Santibáñez, presidente nacional Fenpruss.

“Precisamente queríamos evitar este sobreprecio que hoy demuestran los números. Una vez más el Estado termina entregando enormes recursos a proveedores privados sin ninguna regulación que permita un ahorro para la salud pública en estos tiempos difíciles”, agregó.

Por su parte, Guillermo Henríquez, dirigente de la Fenpruss Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota, indicó que “En total tenemos un perjuicio de más $1.200 millones de pesos para la salud pública de nuestro país, recursos que hoy servirían para tener más insumos y contratar más personal en nuestros recintos, que es lo fundamental para combatir la pandemia”.

“Esperamos que este estudio se replique en el resto de los servicios de salud del país para develar la enorme pérdida de recursos públicos que esta situación ha provocado. También hacemos un llamado al gobierno para que garantice la disponibilidad de elementos de protección personal a un precio justo», finalizó.

A su vez, Christian Durán, también dirigente de la zona, recalcó que “estos recursos se podrían haber utilizado en medidas de orden económico y social o iniciativas de apoyo a las familias, así como en el fortalecimiento de nuestros recintos de salud. No estaríamos limitando tanto el gasto que necesitamos hoy”.

Para el diputado por la región, Diego Ibáñez (Convergencia Social-FA) “la cantidad de dinero público perdida por el abuso de proveedores, en plena pandemia, es escandalosa. Los recursos son escasos y no se pueden despilfarrar para que unos pocos proveedores salgan ganando con el dolor de la gente. Urge que el Presidente haga uso de sus facultades de controlar precios, y que el Congreso coloque urgencia a los proyectos ya presentados para impedir que se abuse con la venta de mascarillas y elementos de protección personal. Solo en el Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota, el perjuicio económico es de más de $1.000 millones. No me imagino la cifra en servicios de salud más grandes, como en Santiago. Hemos oficiado para conocer esa cifra y también presentamos un proyecto de acuerdo para que el Presidente controle los precios de manera urgente, frente al aumento de los contagios”.

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