Opinión

[OPINION] Por un segundo gobierno con la gente (Daniela Carrillo)

Jorge Sharp representa la acción transformadora anti-neoliberal que se enfrenta a los representantes políticos de un modelo de desarrollo determinado por los grandes grupos económicos. El 25/O quedó demostrado que muy pocos líderes políticos pueden celebrar junto al pueblo en pleno centro de la ciudad.

En las últimas semanas se han extremado los ataques contra el proyecto de la Alcaldía Ciudadana de Valparaíso de parte de aquellas fuerzas políticas más neoliberales de la ciudad, así como otras que sueñan con restaurar la vieja política de los consensos y mantener el statu quo, tan apreciado por aquellos que gobernaron Chile desde el año noventa. Pero esto no es nuevo. Hace cuatro años, en octubre del año 2016, la derecha se planteó recuperar el poder político de Valparaíso, al perder  el único gobierno municipal que no pertenece a Chile Vamos, dentro de las 10 ciudades con mayor población en el país.  Desde ese instante una seguidilla de Fake News, Twists falsos y fotos sacadas de contexto, recorren las redes sociales, intentando demonizar la figura del Alcalde Jorge Sharp y con ello disminuir su legitimidad política y social.

LA ACCIÓN MERCANTIL DE LOS GRUPOS ECONÓMICOS

En tal situación, Jorge Sharp representa la acción transformadora anti-neoliberal que se enfrenta a los representantes políticos de un modelo de desarrollo determinado por los grandes grupos económicos, en cuyo seno habita el poder (alta rentabilidad y abuso de todo tipo); la corrupción (Financiamiento ilegal de la política y colusión); y la concentración de la riqueza (exageradas ganancias y bajos salarios para los trabajadores).

El proyecto colectivo de la Alcaldía Ciudadana heredó una ciudad con un déficit financiero gigantesco (100.000 millones de pesos); y una administración moribunda y difícil de gestionar. Valparaíso para algunos era un paño territorial para rentabilizar sus inversiones (Construyendo Malls y edificios de altura); y un negocio de venta de servicios al municipio porteño con elevados precios (Venta de servicios en transporte y seguros) así como la adquisición del patrimonio de la ciudad a bajo costo. Vale la pena recordar que esta forma de gestión que promueve la externalización de los servicios municipales a empresas privadas, fracasó significativamente en comunas como Santiago (Venta del agua en manos de Joaquín Lavín) o llevó a otras alcaldías a la bancarrota, como es el caso de la Municipalidad de Viña del Mar, debido a que su acción economicista y mercantil, vacía las arcas municipales y empobrece a las ciudades.

CÓMPLICES PASIVOS DE PINTO Y CASTRO

Por otra parte, en el Concejo Municipal de Valparaíso, algunos concejales dificultan cada una de las acciones que se les propone, muchas de las cuales van directamente en beneficio de la ciudad y del bienestar de los ciudadanas/os porteñas/os. Varios de los ediles, parecen estar más preocupados de sus intereses particulares, que de aquellos problemas y soluciones que la ciudadanía les demanda. Ver las sesiones del Concejo Municipal, resulta profundamente sorprendente e irritante porque se entremezclan una lejanía con los problemas de la ciudad y una enemistad y aversión difícil de comprender. En todo caso, muchos de los concejales provienen de los partidos UDI y PDC y son al menos, cómplices pasivos de los ex alcaldes Pinto y Castro, causantes ambos, de un enorme forado financiero en la Municipalidad de Valparaíso.

VALPARAÍSO CIUDAD PORTUARIA

En cuanto al desarrollo portuario y la expansión del turismo, en gran medida entrampada por la disputa entre dos empresas del sector y un deficiente manejo de EPV, como empresa estatal que lejos de jugar su rol articulador, pareciera mirar en forma pasiva la realidad portuaria, dejando de lado su aporte al desarrollo del puerto y  la ciudad.

En décadas ningún gobierno ha logrado que EPV tribute en la ciudad puerto y con ello se impone un arancel centralista y no representativo de la realidad territorial de las ciudades portuarias. Por tanto, aquella tributación inexistente, significa en la práctica que Valparaíso desde hace décadas mantiene un déficit de viviendas, lo que se traduce en numerosas tomas y campamentos repartidos entre los cerros y quebradas; también se aprecian altos niveles de desempleos y falta de inversión pública.

Tanto el estallido social como la pandemia del COVID-19, han evidenciado la desigualdad y la vulnerabilidad que arrastra desde hace décadas gran parte de la población de nuestro país. Lejos de ser el “oasis de Latinoamérica”, se nos devela una realidad abrumadora, en donde ollas comunes y comercio ambulante son una forma de sobrevivencia y una realidad a lo largo de Chile. En este período de crisis aguda que se viene arrastrando desde hace más de un año, Valparaíso no escapa a esta realidad. Actualmente existen alrededor de 90 mil inscritos en el Registro Social de Hogares, lo que viene a representar un altísimo nivel de vulnerabilidad social en la ciudad.

LEGITIMIDAD DEL ALCALDE SHARP

Claramente los partidos del duopolio han mantenido una pugna sin cuartel contra la acción transformadora que encabeza Jorge Sharp y el proyecto de un nuevo gobierno local participativo. Sin pudor alguno, han levantado una campaña sin precedente contra el gobierno municipal, intentando desacreditar su legitimidad política y social. Incluso algunos intentan una posible destitución. Precisamente a estos últimos hay que recordarles que Jorge Sharp mantiene una alta legitimidad de origen, al haber obtenido 46.359 votos, un 53,77% de los sufragios en la última elección municipal.

Tal legitimidad creció durante su mandato, al ampliar los rangos de transparencia y participación y el co-gobierno con los ciudadanos (Consulta proyecto Barón, Participación en PLADECO y modificación del Plan Regulador comunal); una redefinición respecto de la modificación del PLADECO; la ampliación de la red de salud (100.000 usuarios inscritos) y servicios populares;  la protección de los barrios mediante modificación a la normas de edificación; la duplicación de la inversión pública y el desarrollo de pavimentación de calles y avenidas.

NADA SIN LA GENTE

En medio de un ciclo electoral que culmina el 11 de abril del año próximo año, será la gente movilizada en las calles y en co-gobernanza con la Alcaldía Ciudadana, quienes decidan el futuro político de Valparaíso. El 25/O quedó demostrado que muy pocos líderes políticos pueden celebrar junto al pueblo en pleno centro de la ciudad, un triunfo popular tan contundente. Hoy se inicia el camino de la re-elección para un segundo gobierno transformador encabezado por Jorge Sharp, para un Valparaíso digno y soberano.

Daniela Carrillo
Vocera
Territorios en Red Valparaíso

1 reply »

  1. Muy real y clara la percepción de la
    gestion municipal y su principal gestor el Alcalde señor Jorge Sharp!
    Gracias Daniela Carrillo.

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