Opinión

[OPINION] ¿Hacia una Convención Constitucional sin independientes? (Isaías Rojas)

La Convención Constitucional no va a reflejar el cambio que los chilenos desean si la elección de los constituyentes sigue el mismo método usado para elegir los diputados. Si la población pide un cambio real y los constituyentes son los mismos que los chilenos rechazan, ¿qué esperar de la nueva Constitución?

Mi argumento es que lo que pretenden las élites políticas, dificultando la participación de los ciudadanos independientes como constituyentes, es construir una falsa sensación de cambio para que todo siga igual que antes.

En el “Acuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constitución”, que luego se materializó en la ley 21.200, se deja claro que la forma de elegir a los constituyentes será el mismo que se usa para elegir a los diputados: mismos distritos con mismos números de escaños, haciendo de esta forma que la Convención Constitucional fuera un clon de la Cámara de Diputados, dejando en la práctica fuera a los ciudadanos no inscritos en partidos políticos. El grupo del 7% del padrón electoral y con un 2% de aprobación popular se aseguraba para sí el 100% de los escaños.

Varios meses después se introducen modificaciones a través de la ley 21.216 de forma de permitir que candidatos/as independientes pudieran conformar listas de forma de poder competir en una condición de menos desigualdad respecto de los partidos políticos que no solo poseen la maquinaria electoral, sino que también los recursos económicos y acceso a los medios de comunicación para levantar a sus figuras. Junto a esto se aprobó la paridad de los escaños y se encuentra entrampada la discusión de los escaños reservados en el Parlamento. El oficialismo desea que los escaños reservados estén dentro de los 155 escaños ya aprobados en la ley 21.200, mientras que la oposición plantea que los escaños reservados deben ser supramayoritarios. El escenario que más le conviene al oficialismo es claramente el que reduce el número de escaños no reservados.

Tras el aplastador resultado del plebiscito del 25 de octubre pasado, en el que aproximadamente el 80% de los votantes optó por la Convención Constitucional, las celebraciones pasaron rápidamente a dejar un sabor amargo en la ciudadanía al comenzar a comprender que la obtención de un escaño para independientes tiene una serie de obstáculos, tales como que el Servicio Electoral (SERVEL) aún no permite el registro de firmas y, peor aún, tampoco hay fecha definida de cuándo se hará la publicación oficial para iniciar la recolección de firmas y la forma de establecer las listas de independientes. Por lo que, restando solo dos meses para el cierre del plazo de inscripciones, habrá que restar el tiempo indefinido aún que se tome el SERVEL para permitir el inicio de firmas. A esto habrá que sumar que en ese plazo se encuentran las fiestas de fin de año (Navidad y Año Nuevo), por lo que, en la práctica, el SERVEL está obstaculizando la posibilidad e impidiendo de facto  que las personas que legítimamente no hemos adscrito a partidos y que preferimos no asociarnos a las listas de partidos,  participemos de la posibilidad de redactar la nueva Constitución.

Como si ese obstáculo no fuera suficiente, la inexistencia de un sistema de primarias hace que las diferentes organizaciones sociales apenas tengan tiempo de articularse para tratar de elaborar una lista única de candidatos y candidatas.

La única estrategia útil que permite el sistema d’Hondt es elaborar listas únicas en que todos/as los/as candidatos/as sean altamente competitivos. Así lo entiende el oficialismo y es por ello que, al día siguiente del plebiscito, el mismo presidente Piñera les interpeló para que se pusieran de acuerdo en una lista única, estrategia que en el pasado les ha permitido obtener cerca del 40% de los escaños. Las fuerzas políticas de oposición se encuentran divididas, tal como lo mostró la incapacidad de ponerse de acuerdo para primarias municipales y de gobernaciones. De mantenerse esta división, podríamos tener el nefasto escenario de una lista o pacto de los partidos de la ex Concertación, otra lista del Frente Amplio y una tercera lista de los partidos que no firmaron el Acuerdo por la Paz. Si ese escenario no es bueno, el escenario de los independientes no va mucho mejor que eso: ya se cuentan una cincuentena de precandidatos/as en el distrito 7 (provincias de Valparaíso, San Antonio junto a Juan Fernández e Rapa Nui). Diversas personalidades y organizaciones están llamando a la unidad y a la unificación de esfuerzos en torno de una lista única, dentro de ellas destacan la “Propuesta de unidad a la ciudadanía de Chile para elegir los candidatos/as al órgano constituyente” del 8 de noviembre de 2020, o esfuerzos locales como el del grupo de independientes “Unidad de trabajadores” y la “Mesa Social Valparaíso”.

Multiplicidad de listas de oposición junto a multiplicidad de listas del mundo social y sindical solo beneficia al mundo conservador que obtendría de forma holgada más del 33% + 1 que necesitan para bloquear cuestiones tan relevantes como consagrar el agua como bien de uso público (rechazado por ellos en el parlamento en enero pasado) u oponerse a consagrar otros derechos fundamentales, arriesgando que la Constitución resultante sea incluso peor que la actual, permitiéndole a la Constitución de la Concertación salir de la UTI y terminar legitimada en el plebiscito de salida si se rechaza la escrita por la Convención Constitucional.

Para que esta catástrofe no ocurra, es fundamental que los partidos de oposición se pongan de acuerdo para llevar una única lista y que cedan el 100% de los escaños a los dirigentes sociales de los distritos y que dichos escaños sean elegidos a través de un sistema de primarias, lo que requerirá una modificación legal y posiblemente postergar el plebiscito del 11 de abril.

En este escenario de lista única con el 100% de los cupos cedido a candidatos y candidatas ciudadanas elegidas a través de primarias, podríamos asegurar, por ejemplo, que el distrito 7 elija 4 constituyentes paritarios por la provincia de Valparaíso y 4 constituyentes paritarios por la provincia de San Antonio, mientras que el noveno candidato/a podría ser elegido por Juan Fernández y Rapa Nui o, en caso de aprobarse los escaños reservados, elegir el o la más votado/a entre los que hayan obtenido la quinta mayoría en cada provincia.

Los ciudadanos independientes esperamos que los partidos políticos de oposición estén a la altura de lo que el país requiere para que el triunfo del plebiscito del 25 de octubre no termine siendo un fracaso de todo el proceso. Además interpelamos a las diferentes organizaciones sociales en los territorios a levantar una única lista de independientes y a la ciudadanía a colaborar con la recolección de firmas que hagan posible las candidaturas independientes y a no dejar de presionar al poder político para recuperar el proceso constituyente.

Isaías Rojas Peña
Astrofísico, profesor de la U.Técnica Federico Santa María
Presidente SIDESUP
Participa del movimiento Territorios en Red, la Asamblea Ciudadana de Valparaíso, Unidad de Trabajadores y la Mesa Social Valparaíso.

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