Opinión

[OPINION] Propuestas preventivas ante siniestros en viviendas antiguas o patrimoniales (Vladimir Valenzuela Lillo)

Los últimos siniestros en viviendas antiguas de los cerros Toro y Cordillera de Valparaíso pone nuevamente en el tapete las responsabilidades y causas de estos lamentables eventos. Como es recurrente, la atención se centra en si la presión de agua era adecuada en el grifo cercano –que por cierto ESVAL está obligado a mantener- o lo estrecho de los pasajes o vías de acceso de nuestras calles que dificulta la llegada de bomberos y su encomiable labor al lugar. Poco se dice de la importancia de prevenir o anticiparse o de la responsabilidad que recae en los propietarios en mantener los sistemas eléctricos de los inmuebles.

¿La instalación eléctrica tiene una vida útil limitada? Sí, no es eterna. ¿Cuánto es el tiempo estimado de vida de un sistema eléctrico? Variable, la durabilidad del sistema eléctrico depende de múltiples factores, entre ellos tenemos: calidad del diseño eléctrico; construcción con buenas prácticas de las técnicas de instalación; características de los materiales utilizados o que el sistema sea ocupado a nivel normal o con sobrecarga, etc.

Con todas las variables descritas, la instalación eléctrica puede durar cerca de 25 años, prorrogables muchos años más si existe un “plan de mantención”. Los especialistas recomiendan la revisión del sistema eléctrico cada 5 años.

Ahora nos vamos a otro factor que está directamente relacionado con la calidad de las viviendas: la condición socio-económica de las familias porteñas. Se puede ejemplificar en la zona histórica de Cerro Cordillera, viviendas sobre 100 años de antigüedad, con plaga de termitas en un vasto sector, hacinamiento en algunos casos o habitadas por adultos mayores con jubilaciones paupérrimas. De lo descrito, evidentemente, es muy difícil que las familias puedan destinar recursos propios para mantener los sistemas eléctricos y la vivienda en general.

En este panorama, la Alcaldía Ciudadana de Valparaíso y la SECPLA han realizado acciones en estos años que buscan mejorar la calidad de las viviendas. Se han ejecutado obras de mejoramientos en decenas de Condominios Sociales de la ciudad, postulando junto a los vecinos y sus organizaciones a recursos que el MINVU ha destinado para estos fines o el diseño obras de rehabilitación -para destino de arriendo de interés social- del Edificio Tassara en pleno Barrio Puerto o el proyecto de mejoramiento del cite “Almirante Montt”, uno de los pocos cites de la comuna donde cada propietario es dueño de su propio inmueble.

Son avances, pero hay que ir por más. Algunas propuestas para abordar un desafío permanente en la ciudad, que demanda esfuerzos compartidos de diversos actores; municipio, comunidad, empresas y academia:

  • Diseñar e implementar planes de barrios para recuperación de viviendas antiguas, tanto a través de recursos públicos como de organización y autogestión barrial.
  • Solicitar a las autoridades pertinentes flexibilizar requerimientos o exigencias para obtención de subsidios para mantención de viviendas antiguas o con declaración patrimonial. Los recursos son escasos por ende poco “atractivos” para empresas especializadas y dedicadas a este tipo de proyectos.
  • Incentivar la participación activa de los institutos o liceos técnicos en los procesos de diseño, ejecución y revisión de los sistemas eléctricos de los inmuebles.
  • Acompañar a las organizaciones sociales de los territorios, sean estos juntas de vecinos, centros comunitarios u otros, a que dispongan de catastro de especialistas eléctricos, lo que permitiría regular y abaratar los costos de dichos servicios profesionales.

Un antiguo arquitecto me comentaba que cuando se destinaban millones de pesos para pintar fachadas de los inmuebles de la zona patrimonial -en los inicios de la declaratoria de Valparaíso como “Patrimonio de la humanidad”- le decía a las “autoridades” de aquel entonces: ¿el enfermo va a la peluquería? Mejorar los inmuebles debe estar enfocado no solo a mejorar fachadas sino también a prevenir y promover iniciativas desde y con los territorios. Queda mucho por hacer.

Vladimir Valenzuela Lillo
Técnico Universitario en Construcción
Candidato a Concejal por Valparaíso

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