Opinión

[OPINION] Limache: ¿Prevención del delito o policía municipal? (Carlos Carvajal Pino)

La tranquilidad es una de las principales y más valorada características de Limache; la mayoría de sus vecinos/as reconocen que Limache es una comuna tranquila y segura. Sin embargo, durante los últimos años hemos podido percibir que existe cierto temor por parte de la comunidad, muchos están preocupados/as porque sienten que Limache está perdiendo esa paz que la caracteriza. Sin duda, es una situación que se percibe a nivel nacional. Durante el año 2020, las cifras dan cuenta de un aumento de la violencia, el uso de armas de fuego es cada vez más habitual y la tasa de homicidios va en aumento.

Frente a este panorama, creo que hay diversos factores que influyen, desde lo macro social hasta los escenarios más locales, que es en lo que me centraré. Para ello es necesario preguntarse: ¿de qué manera el gobierno local (municipalidad) puede prevenir la violencia y los delitos en la comuna?

Basándonos en los últimos anuncios de la municipalidad de Limache en materia de Seguridad Pública, el año 2020 destaca la adquisición de dos motos todo terreno full equipadas con aportes correspondientes a los $10.000.000. El año 2019 se obtuvieron tres drones para vigilarnos desde el aire por un costo de $48.000.00, y un par de años previos también se obtuvieron vehículos de seguridad ciudadana. Sin duda quienes lideran la gestión de la seguridad pública al interior de la municipalidad de Limache tiene una fijación especial por este tipo de juguetes policiales (recuerdo una imagen del director de Seguridad Pública exhibiendo un arma al interior de la municipalidad en pleno estallido social). Ante esto me surge la interrogante: ¿toda esta inversión es util para prevenir el delito en nuestra comuna? No podemos negar que la presencia de los funcionarios de seguridad pública es habitual en el centro de la comuna; por lo general, los vehículos de seguridad y las nuevas motos todoterreno permanecen recorriendo las calles limachinas en distintos horarios; es innegable que hay funcionarios que cumplen con las funciones asignadas por sus jefaturas. Respecto a los drones, no los vemos, ¿de qué forma estarán siendo utilizados? No lo sabemos. ¿Están siendo utilizados realmente? Quizás. Peor aún ¿están operativos? Un misterio. Ahora, las preguntas más importantes que debemos hacernos son las siguiente: toda esta inversión ¿logra prevenir la comisión de delitos? ¿Disminuye la sensación de inseguridad de la comunidad? Creo que esto último es una pregunta que debe responder la propia comunidad.

Es sabido que todas las medidas de prevención situacional del delito, que son las asumidas por la actual administración local de Limache, cumplen un rol disuasivo, y en ocasiones logran aportar con pruebas para la investigación de algunos delitos (como podría suceder con las cámaras de televigilancia, y eventualmente la vigilancia aérea de los drones), lo que sin duda cumplen algún nivel de utilidad. Pero, ¿estamos realmente previniendo el delito y la violencia?. Soy un convencido de que el municipio es la institución que puede lograr una comunicación más directa con la comunidad y que la prevención comienza en los barrios. Por lo que la municipalidad debe asumir un liderazgo para propiciar los espacios para la participación de los/as vecinos/as en la coproducción de seguridad. El barrio es un espacio fundamental para la prevención, es en el barrio donde se deben desarrollar estrategias para favorecer las buenas relaciones en la comunidad, el barrio es donde los niños, niñas y jóvenes interactúan formando su identidad y desarrollando sus capacidades, el barrio es un recurso de relaciones y oportunidades, y aquí nos preguntamos ¿realmente en nuestros barrios existe la posibilidad de que niños, niñas y jóvenes puedan desarrollar al máximo sus potencialidades? Me parece que hay mucho por avanzar en esta materia. No es casual que las mayores expresiones de violencia se den en barrios excluidos; tampoco es casual que en estos barrios la oferta en términos deportivos, culturales, educacionales y servicios públicos, sea escasa. La exclusión no es casualidad, ni azarosa, y los gobiernos locales transformadores deben desarrollar estrategias inclusivas y democráticas. El desafío es importante y se debe abordar con equipos técnicos calificados por una parte, con profesionales conocedores del territorio y sobre todo con la comunidad activa, y participante en la toma de decisiones.

En Limache necesitamos una transformación en el abordaje de la prevención del delito, se debe potenciar y utilizar correctamente los recursos disponibles para que hagan sentido a la comunidad y logren el objetivo propuesto, y sobre todo, se debe proponer un trabajo preventivo desde los barrios, arista que se ha visto totalmente invisibilizada por la actual administración, priorizando estrategias que únicamente buscan disminuir la sensación de inseguridad, indicador totalmente subjetivo.

Carlos Carvajal Pino
Sociólogo
Magister (c) en Prevención, Seguridad Urbana y Política Criminal (UAH)

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