Opinión

[OPINION] La distancia social y la Constituyente (Pamela Vivanco)

A diario soy víctima de la indolencia y falta de políticas públicas por mi discapacidad.

Han sido semanas intensas. Hemos viajado a casi todo el litoral central donde se concentra gran parte del distrito 7, Valparaíso y Viña del Mar, donde soy candidata a constituyente.

Y creo que hoy, más que nunca, siento la distancia social por el covid. Y es que me aguanto a cada minuto de poder abrazar a las maravillosas personas que he conocido en este tiempo de campaña.

Silvia me emocionó. Tiene 89 años y vive sola. Está muy bien de salud, dice, pero a veces tiene dolencias. En el consultorio no la ayudan, me confiesa, largas esperas para una atención deficiente. Esta mujer de casi 90 años no se siente protegida por la Salud Pública. Y su pensión, no alcanza ni para lo básico.

Y cada día deseo más ser Constituyente, poder estar ahí, escribiendo y custodiando la Constitución que todos soñamos. Representar a Francisco, Karlita, Gladys, a Silvia, Claudio, Romina y a Cris, y a todas, todos y todes quienes ponen el corazón para que esa luz de esperanza, llamada Nueva Constitución, se haga realidad. Porque deseo aportar al fin de las condiciones abusivas, egoístas y usureras en las que hemos estado sometidos durante tanto tiempo. Y escribir con amor, justicia, equidad y respeto la nueva historia de Chile.

Este es un logro de nuestra juventud, un hito en nuestra historia.

Una gran oportunidad que no podemos dejar pasar por ellos, sus hijas e hijos, sus nietos.

Cuando el Pueblo chileno se levantó y exigió un plebiscito, lo hizo con valentía no importando sus vidas. Pedían a gritos que Chile cambie, no sólo por ellos, sino por sus adultos mayores que se empobrecen al envejecer con sus pensiones miserables.

El 11,9 por ciento de los chilenos tiene más de 65 años. Cada día la esperanza de vida aumenta. Pero si vivimos más, tenemos que hacerlo en condiciones dignas, humanas. Que una chilena o chileno que trabajó toda su vida pueda disfrutar de una jubilación que le permita tener una buena calidad de vida, vivienda, de salud, de educación.

Por eso hay rabia. Porque los jóvenes ven a sus madres y padres y abuelos trabajar dobles jornadas tras haberse jubilado, porque en muchos casos no alcanza ni para comer.

La crisis de las pensiones es tan profunda que la mitad de las pensiones autofinanciadas, sin considerar los subsidios del Estado, no sobrepasa los 153 mil pesos mensuales. Un chiste. Entre arriendo, luz, agua, locomoción, alimentación ya se acabó… sólo queda endeudarse.

Yo también desperté, y tras casi 40 años de trabajo en Salud Pública, en los consultorios del Distrito 7, donde fui testigo de la inequidad en Salud para un chileno sin una discapacidad, imaginen con una ceguera o con una silla de ruedas. Por eso deseo más que nunca poder ser un aporte. Porque vi el sufrimiento de nuestra gente. Y también se lo que es la discriminación y la indolencia.

Hace pocos días me negaron un estacionamiento para discapacitados en la Plaza de Viña. Yo iba a un cabildo y mis compañeros de La lista del Pueblo me llamaban, pero no tenía dónde estacionarme. Eso me pasa muy seguido. Y lo más triste fue que una mujer que estacionaba los autos, fue quien dijo que no era para discapacitados, a pesar de la señalética, y un hombre que recién se estacionaba ni se inmutó. Nadie me ayudó. Nadie.

En Chile hay cerca de 2 millones y medio de personas con alguna discapacidad que, al igual que yo, viven el rechazo y la falta de políticas públicas y respeto por quienes somos distintos. Me da rabia, pero luego, cuando en un puerta a puerta en el Cerro Cordillera en Valparaíso, conozco a Silvia y me cuenta que va al consultorio y no hay medicamentos, ni exámenes, esa rabia se transformó en fuerza.

Una fuerza que no sé de dónde viene pero que crece y me emociona y también me incentiva a vivir y no bajar los brazos. Chile tiene que cambiar. Y yo quiero estar ahí.

«VAMOS A ESCRIBIRLA SIN MIEDO»

Pamela Vivanco Montero
Candidata constituyente Distrito 7 (Isla de Pascua, San Antonio, Santo Domingo, Valparaíso, El Tabo, El Quisco, Cartagena, Casablanca, Algarrobo, Juan Fernández, Concón y Viña del Mar)

Deja un comentario