Opinión

[OPINION] Sharp: El duro camino de la transformación (Daniela Carrillo)

Jorge Sharp y el proyecto de Alcaldía Ciudadana cumplió su primer gobierno en Valparaíso. Su apego transformador, que busca una soberanía ciudadana real para los cerros del puerto, lo llevó a enfrentarse a grupos políticos y económicos que apuestan a que no sea reelecto. El congelamiento de edificación de altura y la negativa a la construcción del Mall Barón lo enfrentan a poderosos grupos inmobiliarios, entre ellos, el empresario Nicolás Ibáñez.  

Jorge Sharp ha terminado su primer gobierno en la Municipalidad de Valparaíso. Han sido años duros y sin descanso. Vivimos los tiempos de la llamada post verdad, dónde la mentira y la incongruencia parecen tomarse las redes sociales y un ejército de bots responden como metralla ardiente cada frase o video en que aparece Jorge Sharp. También una seguidilla de Fake News, Tweets falsos y mentiras recorren afanosamente las redes sociales, buscando demonizar la figura del Alcalde de Valparaíso.

Todo comenzó en el año 2016, cuando el alcalde Sharp encontró un déficit financiero de $18.000 millones de arrastre en la Municipalidad y varios contratos con empresas externas que desangraban las arcas municipales. Luego de una auditoría externa, se comprobó que el municipio de Valparaíso estaba a punto de derrumbarse administrativa y financieramente.  Todo ello producto de la acción del duopolio político que gobernó Valparaíso desde los años noventa.

FIN A LA RED DE SERVICIOS EXTERNOS

Al nuevo Alcalde no le tembló la mano para desmontar una red de servicios externalizados vinculados a la UDI y el PDC que funcionaban al interior de la Municipalidad y que significaban un enorme desmedro del patrimonio financiero del municipio. Tomó cartas en el asunto y terminó con los servicios de las empresas Total Transport y Don Javier, así como la empresa Penta (Seguros), entre otras, dando una clara señal que la transparencia, la probidad y el apego a la ley serían ejes fundamentales de su gobierno comunal. Pero eso no fue todo. Redefinió el modelo de gestión anterior, creando áreas estatales en aquellos lugares del municipio donde los privados se sentían dueños del patrimonio porteño, haciendo negocios y obteniendo desmesurados beneficios económicos.

CONGELAMIENTO DE LOS PERMISOS DE EDIFICACIÓN

Un año después, en el 2017, el alcalde Sharp, en un resuelto apoyo hacia los vecinos del barrio O’Higgins en Valparaíso, dio otro paso clave y caducó el permiso de la obra de la Inmobiliaria Puerto SpA, del conocido empresario Nicolás Ibáñez, que buscaba construir un gigantesco proyecto inmobiliario en el Parque Pümpin. El ex dueño del supermercado Líder acudió a los tribunales para acometer su negocio inmobiliario y judicializó la soberanía territorial reclamada por los vecinos y vecinas. A pesar de ello, en Valparaíso se congeló la edificación de edificios de gran altura, en la búsqueda de un mejor vivir, procurando siempre proteger los barrios y la armonía urbana territorial.

NO AL MALL BARÓN

Pero eso no es todo. En enero del año 2018, la Corte Suprema declaró ilegal la edificación del Mall Barón, un proyecto del Holding Falabella (Familia Solari) que curiosamente y abusando de la impunidad entregada por la administración de Jorge Castro, incumplió la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC) al pretender edificar el Mall sin considerar una vía troncal que la respaldara. Finalmente, Mall Plaza terminó perdiendo el permiso de edificación y Jorge Sharp se negó a entregar una nueva orden de construcción. Después de tal revés, la empresa puso fin al proyecto. Curiosamente, ex personeros de la Concertación y altos ejecutivos de la Empresa Portuaria Valparaíso (EPV) elevaron ácidas críticas hacia el alcalde porteño, transformándose en la práctica en verdaderos voceros del Holding Falabella.

LA SUBJETIVIDAD DE LA SOBERANÍA CIUDADANA

La transformación llevada adelante por la Alcaldía Ciudadana generó una tenaz resistencia en diferentes círculos de poder político y económico. En una cierta élite porteña anclada en la vieja política, formada en la opacidad del poder y los arreglos propios de una transición pactada, la presencia del nuevo alcalde supuso un peligro inminente para un conjunto de actores acostumbrados a gestionar los asuntos públicos en los pasillos oscuros de la Municipalidad.

La instalación de una nueva subjetividad formada entre el municipio y los propios vecinos y vecinas y, con ello, la irrupción de una soberanía ciudadana, descolocó al duopolio elitario que reaccionó con desidia contra el alcalde Sharp. La derecha se propuso desde el mismo año 2016 recuperar la Alcaldía en las elecciones del año 2021. Para ciertos sectores, entre ellos la UDI, Valparaíso se transformó en un objetivo nacional a recuperar.

A la oposición política de derecha como la UDI y RN, se sumaron algunos sectores conservadores de la DC y ex personeros de la Concertación que vieron disminuir sus influencias e intereses. Desde el mundo inmobiliario se sumó el propio Ibáñez y la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) que descubrió que en Valparaíso su expansión agresiva de edificios de altura había fracasado.

Por otra parte, Nicolás Ibáñez, quien se ha inclinado de manera frenética a la conformación de variados think-tanks, con la clara idea de influir en las decisiones públicas, no se quedó tranquilo y atacó a Jorge Sharp, primero desde la Fundación para el Progreso (FPP) dirigida por el fundamentalista neoliberal Axel Kaiser y luego a través de la Fundación Piensa, que reúne a Ibáñez, Von Appen y un grupo selecto de empresarios de la V Región.

El Concejo Municipal también cayó en la trampa anti transformación y varios concejales negaron el pan y la sal al alcalde. Muchas veces votaron y se negaron por intereses mezquinos a entregar beneficios que favorecen directamente a la comunidad, como fue el caso del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, al cual se le privó de un camión aljibe que el alcalde Sharp propuso donar.

EL MERCURIO: LA VOZ DE LOS PODEROSOS

El diario El Mercurio de Valparaíso es un fiel reflejo de esa furia incontenida de aquellos sectores políticos y económicos que votaron por el rechazo en el 25-O y que destilan odio desmedido contra la autoridad municipal. El diario de la familia Edwards ha dedicado numerosas portadas intentando desprestigiar al alcalde Sharp y el proyecto de la Alcaldía Ciudadana. Durante el estallido social se le culpó de todo. Por ejemplo, de ser cómplice de la violencia callejera. También de no sentarse a firmar el espurio “Pacto por la paz”, que sólo pretendía criminalizar la protesta pacífica en la región.

Por otra parte, todos aquellos que deseen denostar y descalificar a Jorge Sharp encuentran en El Mercurio de Valparaíso un lugar preferencial. Desplegando portadas y largos reportajes, el diario regional tiene un especial gusto por aquellos ex funcionarios de la Municipalidad que decidan aportar con cierta trola destemplada a un obsceno escenario en que todo vale contra Sharp, no importando que sus palabras ayudan a acrecentar un desolador escenario de lo político-institucional que se desvanece de manera estrepitosa.

RENOVACIÓN DEL CONCEJO MUNICIPAL

En la Municipalidad de Valparaíso se producirá el 11 de abril próximo un nuevo ciclo político, al renovarse casi en su totalidad el Concejo Municipal. De los 10 concejales en ejercicio, sólo 3 repostulan nuevamente al Concejo, con la posibilidad cierta que sólo Zuliana Araya sea reelecta, lo que implica que casi la totalidad del Concejo se renovará y, con ello, ventilar con nuevos rostros un alicaído Concejo porteño.

CANDIDATURA SIN PARTIDOS

Pero Jorge Sharp responde con soberanía popular al ultraje pretendido por el duopolio. El día 25 de octubre, luego del aplastante triunfo del Apruebo (80-20), el alcalde fue el único actor político institucional que celebró junto a la gente en la Plaza de la Victoria, lugar que se colmó de orilla a orilla. De igual forma, demostró arraigo territorial en su proclamación a la alcaldía 2021, al recolectar 1.800 firmas en tan sólo 4 horas. Fiel a su estilo, anunció su candidatura de forma independiente, confiando en su alianza directa de co-gobierno municipal 2.0 con los vecinos y vecinas.

NADA SIN LA GENTE

Para comprender en su totalidad la densidad de la transformación planteada por la Alcaldía Ciudadana, es necesario invertir las lógicas de construir las soluciones territoriales, desde una instancia formal y burocrática (demandas) hacia otra, que ejerza sus propias soluciones y reditúe, sin intermediación alguna, una soberanía ciudadana plena. Vale decir, pasar de una soberanía expropiada por el aparato estatal-municipal hacia otra, que tenga en su centralidad el buen vivir y la construcción de soluciones barriales propias.

Esta nueva relación entre el municipio y la ciudadanía sin intermediación posible avanza, sin duda alguna, en dejar atrás la lógica de impugnación y protesta para situarse en una posición de construcción de soluciones, en que los propios vecinos ejercen su autonomía territorial plena. El legado de Jorge Sharp en Valparaíso está precisamente vinculado con el poder ciudadano y territorial.

Por sobre los problemas que ha debido enfrentar, las emergencias, incendios y la propia pandemia, así como los ataques despiadados de sus adversarios y enemigos, Jorge Sharp ha dejado una huella indudable: la solución de los problemas debe originarse en conjunto con la gente.

Por ahora los vecinos y vecinas tienen la palabra el 11 de abril, día de las elecciones municipales.

Daniela Carrillo
Vocera
Territorios en Red Valparaís
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