Opinión

Ukamau: “Des-mercantilizar la crisis y politizar su salida”

En estos días se ha registrado las cifras más altas desde el comienzo de la pandemia: más de 8.000 contagios y más de 100 muertos por día. Esto significa que cada 12 minutos en promedio muere una persona por Covid-19 en Chile.

Este es el resultado de una política anti-popular y anti-democrática que no busca proteger la vida de las personas sino la ganancia de los grandes empresarios. Un año de crisis sanitaria y la campaña del Estado no ha sido de prevención y cuidados, sino de precarización y control social. Para Piñera el enemigo no ha sido el Covid-19 sino el pueblo que los desafió en octubre de 2019. La autoridad responsabiliza a las personas por no quedarse en casa, pero lucha en el parlamento para evitar que las ayudas económicas sean universales. En su lugar, aprovecha de hacer negocios con la pandemia y expandir -de forma acelerada- el comercio por delivery, es decir, una forma de trabajo sin derechos laborales.

La televisión, que ha recuperado cierta importancia en la crisis, ha jugado un rol muy negativo para la sociedad. En vez de difundir campañas de prevención y cuidado, se ha transformado en plataforma electoral de candidatos de derecha y ex Concertación, en promotor del terror al espacio público entre las personas y caja de resonancia de las improvisaciones y errores del gobierno, presentadas como “ejemplos” de nivel internacional.

Asistimos a la bancarota del “piñerismo”, (y tal vez, de toda la derecha), sin embargo, al no poder emerger una alternativa política democrática existe la posibilidad, paradójica, de que la crisis tenga una salida “neoliberal”. Hasta aquí las instituciones públicas no han asumido una función social, generando un vacío que los “individuos” han tenido que llenar. Esta privatización de la crisis debe ser revertida, en el presente inmediato, por las fuerzas de oposición.

En el nuevo gobierno, en la nueva Constitución, en los nuevos proyectos políticos que deben nacer de la crisis, y conducir al país en el futuro próximo, se debe reinstalar lo público y la democracia, el pueblo y lo social, en el centro de la acción del Estado (Estado de Justicia Social).

Esta crisis sanitaria no es una “oportunidad” para hacer buenos negocios sino una tragedia social que nos debe mover a construir un Estado y ciudad más democrática. No es posible que la república carezca de medios de comunicación masivos que contrapesen la influencia de los canales privados.

Desde Ukamau creemos que la crisis la deben comenzar a pagar los grandes empresarios a través de un impuesto a sus patrimonios y un royalty minero para financiar derechos sociales básicos. Así, se debe volver a politizar la crisis. La organización y lucha del pueblo necesita de estos triunfos parciales que vayan legitimando el camino social y político, y diluyendo el individual.

Proteger la vida y la democracia hoy es poner en el centro de la acción del Estado al pueblo, por ejemplo, asegurando -mientras dura la cuarentena o momento más agudo de la crisis- una renta básica universal, suspendiendo el cobro de servicios de primera necesidad y congelando precios de alimentos y remedios, prohibiendo los despidos por “necesidad de la empresa” y los desalojos de asentamientos de emergencia.

Des-mercantilizar la crisis y politizar su salida se vuelve clave en este escenario de disputa entre fuerzas refundacionales y restauradoras, porque no se trata solo de cambiar los rostros de la administración del modelo neoliberal sino de transformarlo radicalmente.

Editorial Ukamau
Semana del Lunes 5 al Domingo 11 de Abril

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