Vecinos y vecinas del sector afirmaron que, debido a las paupérrimas condiciones de sus viviendas, personas se han enfermado e incluso han fallecido. Señalaron la urgencia en tener una posición activa en la discusión de la nueva Constitución para que los derechos fundamentales que se vulneran en estos casos, no se sigan repitiendo.
Con el fin de compartir junto a habitantes de Placilla de Peñuelas en Valparaíso las distintas preocupaciones y urgencias sobre el Derecho a la Vivienda Digna en la nueva Constitución, es que la convencional del distrito 7, María José Oyarzún (RD) se reunió con diversos representantes de la comunidad, que además se ven afectados por paupérrimas condiciones de sus propios hogares desde hace meses. Al encuentro asistieron también Edgar Eldredge, presidente del Comité de Salud Cumbres de Placilla, y la candidata a diputada por el Distrito 7, Constanza Valdés.
En esta línea, Oyarzún enfatizó que es urgente avanzar hacia una discusión profunda sobre el derecho a la vivienda que quede garantizado en la nueva Carta Magna, ya que “en nuestro país, los problemas que tienen los vecinos y vecinas de Placilla son comunes. Podemos encontrar en la mayoría de las comunas de la región problemas de habitabilidad porque, lamentablemente, la vivienda sigue siendo un mecanismo para obtener recursos”.
Es por lo anterior que se vuelve crucial que, en la discusión sobre el contenido de la nueva Constitución, que comenzará este 18 de octubre, se incorpore “el Derecho a la Vivienda Digna, a la Ciudad y al Buen Vivir. No basta simplemente con que algunos o algunas puedan acceder a una vivienda digna, sino que todos y todas tengamos la seguridad de que podemos vivir tranquilamente con nuestras familias”.
PERJUICIOS A LA SALUD
Una de las cuestiones más crudas para los vecinos y vecinas de Francisco I fueron las advertencias que entregaron a las autoridades sobre el daño a la salud que sufrían sus residentes, ya que las pésimas condiciones del inmueble les causaron enfermedades y profundizó en malestares que tuvieron un desenlace fatal.
Sin embargo, esta situación empeoró con creces en el invierno, ya que “acá fallecieron dos personas que eran crónicos respiratorios, tenían varios problemas de salud, incluyendo ser oxígeno-dependientes. La humedad y los hongos agravó en mayor parte ese tipo de problemas, y terminaron falleciendo”.
Marín aseguró que han tratado de contactarse con las autoridades pertinentes para buscar una solución al problema de fondo. Con eso, se refiere a la construcción de un proyecto nuevo y lejos del paño en el que se encuentra actualmente, pero las gestiones no les parecen convenientes. Afirmó que es necesario que “para realmente abordar el problema desde su raíz, se debe hacer un estudio de suelo y descubrir si el terreno es compatible para una construcción como esta. El decreto número 27, que contempla la reparación de la vivienda, solo sería una solución parche, ya que a largo plazo volveríamos a tener este tipo de problemas”.
Explicó que desde el SERVIU solo “han venido a escuchar, pero no a ofrecer una solución real al problema, que debería ser un intenso estudio de suelo, ya que para la reparación que el director de SERVIU quiere presentar solo se ha referido al decreto de reparación de este tipo de viviendas”, lo que les parece insuficiente.
Cabe destacar que en marzo de este año los habitantes afectados por estos problemas interpusieron una denuncia ante la Contraloría en contra de SERVIU por su falta de fiscalización en el proceso de construcción, así como contra la EGIS Aginva y la constructora Beltec por los daños que sufre la obra, ante la que no han recibido una respuesta contundente. También indicaron que existe la posibilidad de que Aginva sea la entidad a cargo de la posible reparación que pretende impulsar SERVIU, una realidad con la que los residentes no están de acuerdo debido a su responsabilidad actual, por lo que exigen que no sean ellos quienes se encarguen de aquella licitación en caso de que se realice de todas maneras.

