Opinión

[OPINION] ¿Por qué los ciudadanos chilenos no quieren ir a votar? (Antonella Herrera)

No es una novedad la respuesta de un chileno ante esta pregunta: “¿Por quién votarás?”. La contestación más común es: “Yo no votaré, todos los políticos son iguales, mienten y no cumplen lo que prometen”. He aquí el gran problema, la baja participación ciudadana en uno de los únicos momentos donde se puede expresar una opinión que definirá quiénes gobernarán el país. Pero la verdadera reflexión que debemos hacer es sobre por qué los ciudadanos chilenos no quieren ir a votar, cuál es la razón.

Por mucho tiempo, la colusión política se ha tomado la imagen principal de las autoridades; robos o desapariciones de dineros fiscales aparecen frecuentemente en las noticias del país. La poca eficiencia por parte de autoridades anteriores y actuales en el desarrollo económico, que incluye el avance social, ha decepcionado a los chilenos y chilenas. Durante las campañas presidenciales, por ejemplo, se prometen millones de cosas; salud pública de calidad, educación gratuita, calles seguras, modificación del SENAME (Servicio Nacional de Menores), mejores pensiones, mayor ayuda económica, más viviendas sociales, entre otras cosas. Al momento de ser escogido/a el/la presidente/a, no se ven transformaciones importantes y sólo crece la decepción social, que ya no cree en las falsas promesas hechas por los políticos. Hay un gran desencanto tras la esperanza del retorno de la democracia después de la dictadura; los chilenos dicen que su opinión no importa, que al final todas las decisiones se toman en otra parte. Esto se puede demostrar en la elección del actual presidente, quien fue elegido con menos del 50% del universo electoral en 2017 y en las elecciones de gobiernos locales en 2016 votó sólo un 35%; estadísticas que son impactantes para una democracia y en un país OCDE, tenemos una de las participaciones electorales más bajas del mundo.

Personalmente, entiendo que se pueda tener esa opinión, pero el deber cívico es muy importante y mientras los ciudadanos no vayan a votar, no podrán elegir un verdadero representante. Si queremos cambios, debemos ocupar esa oportunidad de expresar nuestra opinión, para que también no sean elegidos los que ya estuvieron en el poder y no hicieron grandes cambios en busca de beneficios, sobre todo para “la clase media y baja”, que en verdad son las personas que menos recursos tienen, a las cuales las denominaron así; mientras que las personas más adineradas, sólo tienen en mente el crecimiento económico personal y sus empresas, debido a que ellos tienen una vida cómoda. Éstos últimos son quienes más ejercen su derecho a votar, eligiendo un candidato que les convenga. En ese momento, nos damos cuenta que no hay ganancia para las personas más vulnerables, puesto que no expresan su opinión por no ir a sufragar y no los representa la autoridad escogida. Es por ello, que hago un llamado para que este domingo 21 de noviembre del 2021, todos los ciudadanos hagamos uso de nuestro derecho a votar y con eso poder lograr una gran cantidad de cambios positivos que nos beneficien.

Antonella Herrera Córdova
Liceo José Cortés Brown
Curso 4ºB
Viña del Mar

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