Opinión

[CRONICA] El “Caso Psicópatas” (Héctor Gabriel Garzo)

La vida de todos está hecha de hilos que se entrecruzan y van formando la complicada trenza de nuestro destino.

En el año 1982, el llamado «Caso Psicópatas», conmocionó la Ciudad Jardín y prácticamente no se hablaba de otra cosa.

Lo que contaré a continuación son cosas que me constan y otras que me fueron relatadas por amigos cercanos.

1.- Varios años antes que estallara el caso, en el condominio donde vivía y donde todos los propietarios eran oficiales de Carabineros, un vecino, coronel en retiro, observó que una persona trataba de mirar al interior de los departamentos del primer piso.

Arma en mano, nuestro vecino detuvo al mirón y llamo a la Comisaría de Viña. Los carabineros tomaron a la persona y lo llevaron al cuartel de 4 Norte. El coronel los acompañó para estampar la denuncia… Se llevó una sorpresa. El oficial a cargo dejó de inmediato en libertad al detenido, no estampó ninguna denuncia y al decir del vecino lo trató con especial deferencia, diría que casi con temor.

Extraoficialmente, se le informó era un sargento de pertenecía a los servicios de seguridad de la dictadura y que tenía más mando que los oficiales.

Su nombre era TOPP COLLINS.

2.- Después que detonó el caso, un día alternando en el casino de la Escuela de Ingeniería Mecánica con compañeros de universidad, uno de ellos me dijo lo siguiente:

La esposa de uno de los que aparecía como involucrado, al revisar cosas ocultas en un armario, encontró ropa con sangre y fotos que involucraban a su marido en los crímenes. Tomó las pruebas y las llevo a la Policía de Investigaciones, quienes arrestaron a Luis Gubler, hijo de uno de los dueños de la Compañía Sudamericana de Vapores, la mayor compañía naviera de Chile.

Unos días después, Gubler quedó libre, los cargos fueron desestimados, la esposa fue declarada demente e internada en una clínica psiquiátrica… Hasta aquí el relato de mi compañero, que se enteró por comentarios familiares, ya que su mamá era prima hermana de la esposa de Gubler.

3.- El amigo de un amigo le relató que un día de madrugada (antes de las seis de la mañana), vio a Gubler en la plaza Miraflores. Había sido su compañero de curso en el colegio y lo saludó. Horas más tarde, se supo que los psicópatas habían matado ese mismo día a una pareja. Cuando llegó a su casa recibió una llamada telefónica donde lo amenazaron a él y su familia, que no debía contar que había visto a Gubler…

Y esto fue lo que conocí de este caso, que dejo muchas víctimas y que involucró a encopetadas familias de Viña y Valparaíso.

Reitero el llamado a las personas que sepan más sobre este caso y otros de los cuales iré publicando, que pudieran conocer detalles o participaron, pero que han guardado silencio por razones obvias, a que puedan ayudar en la relación de hechos que, por su naturaleza, han permanecido en la oscuridad, pero que después cobran otro significado, donde -sin duda- el histórico es el más importante.

Héctor Gabriel Garzo
Columnista Diario La Quinta

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