·“Avanzar y no retroceder” no es solo una consigna, es un llamado a que la acción feminista sea un cotidiano, esté presente cada día, no solo los 8 de marzo o los 25 de noviembre.
Resulta imperativo que el día de hoy no solo sea un día para salir a la calle a encarnar la lucha de siglos, a proyectar la agenda de género del año o a visibilizar las nuevas demandas que han surgido; el 8 de marzo debiera ir mutando a ser el puntapié inicial para la promoción de un feminismo que se acciona en el cotidiano, que no solo nos llama a acuerparnos un par de días al año, sino a que esto sea una práctica cotidiana.
El feminismo no es una impostura, es una corriente intelectual, cultural, social, económica. Cuando nosotras nos decimos feministas, no es solo desde la sororidad o desde la lucha por nuestros derechos, es la forma en la que habitamos nuestra casa, nuestra ciudad, nuestro país, es la forma en la que miramos el mundo, y cuando ese mundo no es feminista, se transforma en una práctica cotidiana de resistencia.
En Valparaíso el escenario es complejo: hasta el 2023 éramos la segunda región con más casos de aborto en 3 causales, esto de acuerdo con los datos del SIIT Estadísticas Territoriales(*); la primera en casos de explotación sexual infantil, y los casos de femicidio, violencia intrafamiliar y violencia en el pololeo no hacen más que aumentar. En enero de 2025, la fiscalía nacional informó que la violencia intrafamiliar en Valparaíso había aumentado un 11,41% y llegó a 14.565 causas. Da la sensación permanente de no hacemos lo suficiente, de que desde la clase política no damos el ancho ante la realidad nacional, y regional.
Vemos con valentía la avanzada de la ultraderecha en el continente y en el mundo; no nos vamos a soltar, y lo sabemos. Pero, mas allá de nuestro partido, de nuestras organizaciones, hay cientos de mujeres que solo leen el feminismo como una impostura de rebeldía y no como una forma de habitar el mundo desde la equidad, desde la solidaridad, desde la justicia.
Las fechas que conmemoramos cada año no pueden transformarse en un solo “dar cuenta”, es necesario que extendamos esta conmemoración a un acto permanente de rebeldía frente a una sociedad que nos ha mantenido al margen, y que nos considera aún la parte más delgada de cualquier hilo a cortar.
El llamado el día de hoy es a no quedarnos solo en lo logrado y las nuevas demandas, sino a reflexionar de manera individual y colectiva cómo integraremos el feminismo a nuestro cotidiano, cómo haremos que temas como el aborto, las políticas de cuidado, la brecha salarial se hacen parte de nuestras conversaciones diarias en el quiosco, en la once, con nuestras niñeces.
El llamado hoy es que sí, salgamos juntas a la calle, y mañana… no nos soltemos, y honremos nuestro feminismo en cada acción del día. Es la única forma en que podremos hacer que otras tantas sepan que una vida mejor para nosotras es posible, para que en la próxima fecha de conmemoración seamos más, para que la próxima ley que se promulgue estemos presentes en el espíritu de esa ley, para que la próxima vez que veamos violencia, seamos capaz de reaccionar en la certeza de que no estamos solas, somos muchas y estamos juntas.
(*)Series estadísticas oficiales a nivel comunal y regional, provenientes de organismos del estado en ámbitos demográficos, educacionales, económicos, salud, sociales y seguridad ciudadana de la Biblioteca del congreso nacional que a su vez obtienes los datos del Departamento de Estadísticas e Información de Salud DEIS.
Marcela Godoy León
Encargada política del Frente Feminista del Frente Amplio
Región de Valparaíso
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