- Naturaleza, cultura y bienestar convierten a esta comuna de la Región de Valparaíso en una escapada invernal ideal a solo dos horas de Santiago.
Famoso por su tradicional Festival del Huaso, Olmué está dejando atrás la etiqueta de destino de verano para consolidarse como un imperdible del invierno. Ubicada a una hora y media de Santiago y a solo una de Valparaíso, esta comuna de la Región de Valparaíso se posiciona con fuerza como una alternativa turística que combina naturaleza, identidad cultural y bienestar.
Durante la primera semana de vacaciones de invierno de 2024, Olmué alcanzó una tasa de ocupación hotelera del 71,1%, ubicándose como el cuarto destino más visitado del país y el segundo en la zona centro, solo detrás de Santiago urbano, según un informe de la Subsecretaría de Turismo y SERNATUR. A esto se suma un total de 195.493 viajes turísticos ocasionales registrados durante el año, con un crecimiento interanual del 11,7%.
“La gente busca experiencias auténticas, y aquí tenemos la combinación perfecta: naturaleza, patrimonio, cultura y relajo”, comenta Cristian Verdejo, presidente de la Cámara de Turismo de Olmué. “Hemos visto un alza sostenida de visitantes en temporada baja, y estamos convencidos de que Olmué tiene todo para ser un destino de escapadas durante todo el año”, añade.
Lejos del bullicio urbano y sin las aglomeraciones de los centros de nieve, Olmué ofrece una experiencia turística diversa, accesible y cercana.
Uno de sus grandes atractivos es el Parque Nacional La Campana, declarado Reserva de la Biósfera, con senderos ideales para trekking, zonas de picnic y el icónico Palmar de Ocoa, hogar de especies nativas únicas en el país.
La oferta se complementa con propuestas culturales como la Ruta del Brujo, primer circuito turístico sustentable de la comuna, que rescata leyendas locales a través de caminatas guiadas, talleres de hierbas medicinales y narraciones ancestrales.
Para quienes buscan descanso, alojamientos como El Copihue, Natura Lodge y Montañas de Olmué ofrecen programas de bienestar, spa, terapias al aire libre y conexión con la naturaleza. A ellos se suma el clásico Rosa Agustina, con infraestructura pensada para familias y grupos de distintos perfiles.
La tradición también se vive en la gastronomía y el folclore local: en la Plaza Manuel Montt se realizan presentaciones de música y danzas típicas, mientras que restaurantes como El Fogón de las Pircas invitan a degustar preparaciones locales en ambientes rústicos y acogedores. 
ITINERARIO SUGERIDO: TRES DÍAS PARA RECONECTAR
Desde la Cámara de Turismo de Olmué recomiendan dedicar al menos tres días para vivir plenamente la experiencia que ofrece la comuna durante el invierno. Una propuesta que combina naturaleza, cultura, descanso y sabores locales, ideal para quienes buscan una escapada cercana y con identidad.
Día 1: Naturaleza y desconexión
- Caminata por el Parque Nacional La Campana (Sendero Andinista o Palmar de Ocoa)
- Almuerzo con cocina criolla.
- Tarde de spa: tinajas calientes, masajes y meditación al aire libre.
Día 2: Patrimonio y cultura viva
- Recorrido por la Ruta del Brujo y visita a la Piedra del Brujo.
- Parada en la Iglesia del Niño Dios de Las Palmas, ícono de la fe popular.
- Tarde de folclore en la Plaza Manuel Montt y cena con música en vivo.
Día 3: Aventura suave y sabores locales
- Cabalgata por senderos rurales con guías locales.
- Visita a productores artesanales de mermeladas, quesos o artesanías.
- Almuerzo final con pastel de choclo o parrillada típica.
“El invierno es solo el punto de partida. Queremos que quienes visiten Olmué se lleven una experiencia transformadora y quieran volver el resto del año. Tenemos un destino vivo, con historia, sabores y paisajes únicos, y estamos listos para recibirlos todo el año”, afirman desde la Cámara de Turismo de Olmué.


























