[OPINIÓN] La importancia del conserje en las comunidades: no todo puede reemplazarse con tecnología (Yarella Núñez)

En los últimos meses, hemos visto una campaña creciente por parte de empresas que ofrecen plataformas digitales para la administración de condominios, promoviendo la idea de que la tecnología puede reemplazar completamente al personal de conserjería. Esta propuesta puede parecer atractiva a primera vista, sobre todo cuando se presenta como una forma de reducir costos. Sin embargo, como administradora de comunidades, debo manifestar mi desacuerdo con esta tendencia, especialmente en comunidades grandes donde el factor humano no solo es importante, sino esencial.

El conserje no es solo alguien que abre una puerta. Es quien da la primera impresión a las visitas, quien conoce a los residentes y, muchas veces, detecta situaciones irregulares antes que cualquier sistema automatizado. Es quien asigna los estacionamientos de visitas, recibe paquetes y correspondencia, y asiste en situaciones de emergencia. En comunidades donde muchos propietarios no residen en sus unidades y las arriendan, el conserje se convierte en un verdadero punto de equilibrio, aportando continuidad y conocimiento del día a día que ningún sistema puede replicar.

Entiendo, por supuesto, que no siempre el capital humano cumple con las expectativas. Hay casos donde la labor no se realiza correctamente, y eso genera frustración. Pero la solución no es eliminar el cargo, sino profesionalizarlo, capacitar y supervisar. Reemplazar al conserje por una cámara y un interfono no resuelve los problemas: los traslada. ¿Qué pasa cuando hay una emergencia? ¿Quién ayuda a una persona mayor con movilidad reducida? ¿Quién detecta a tiempo si alguien está en riesgo? Una máquina no lo hará.

Además, se argumenta que esta automatización «ahorra costos». No siempre es cierto. Las plataformas y los equipos tienen un precio, y en muchos casos deben ser arrendados mensualmente. El ahorro, entonces, no es tan evidente, y el costo social —la deshumanización de nuestras comunidades— es alto.

La administración de condominios no puede reducirse solo a datos y botones. Las comunidades son personas, relaciones, vida en común. Y para eso, necesitamos a otras personas. El conserje sigue siendo una figura clave en el funcionamiento sano y seguro de nuestros espacios compartidos.

Automatizar, sí. Pero con criterio. Y sin eliminar lo esencial: el factor humano.

Yarella Núñez
Administradora
ASADEDYCON

 

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