[OPINION] El “purismo” del Frente Amplio y la necesidad de derribar el neoliberalismo en Chile (por Gato Dequinta)

La reciente decisión del Frente Amplio de rechazar cualquier acuerdo político o electoral con la ex Nueva Mayoría refleja, en toda su triste magnitud, la soberbia y megalomanía de quienes integran este nuevo conglomerado.

Como los jóvenes parecen vivir el “aquí y el ahora” y consideran que “la historia empieza cuando yo llego”, resulta bueno contarles que en otro momento de la historia de nuestro país, una posición tan fanática como la que ellos tienen hoy, impidió alcanzar un acuerdo histórico que hubiera permitido derribar el modelo capitalista en Chile hace ya casi 50 años.

En efecto, en 1970 se enfrentaron en las elecciones presidenciales Jorge Alessandri, por la derecha; Radomiro Tomic, por la DC y Salvador Allende, por la Unidad Popular.

Tomic había levantado la tesis de alcanzar “la unidad política y social del pueblo” entre la izquierda y el centro, con medidas anticapitalistas como la nacionalización de las riquezas básicas, impuesto a las mayores riquezas, creación del Fondo para la Independencia y el Desarrollo Nacional, reforma agraria y establecimiento de las tres áreas de la economía: estatal, mixta y privada, así como plenos derechos de la mujer, plebiscito popular, participación ciudadana, derechos sindicales, etc.

Su programa de gobierno, en general, tenía muchos puntos en común con el de la Unidad Popular.

Sin embargo, la sobreideologización de la izquierda, el fanatismo que imperaba en esa época, el “ultrismo”, expresado en el famoso eslogan del PS “avanzar sin transar”, impidió alcanzar un acuerdo con los sectores más avanzados de la DC.

En términos de clase, se creía como una verdad absoluta y revelada que el proletariado o clase trabajadora no debía llegar a acuerdos con la pequeña burguesía representada por la DC. Hacerlo significaba traicionar a la clase obrera. La política del PS de aquel entonces era que había que hacer crecer la toma de conciencia de clase de los trabajadores, en vez de llegar a acuerdos con los pequeño burgueses. Surgieron líderes vociferantes que apuntaban a esos progresistas de centro como “agentes de la CIA”, “cerdos burgueses”, “explotadores del pueblo”.

(Las paradojas de la historia es que varios de estos nefastos personajes hoy son o han sido gerentes de empresas capitalistas multinacionales, como por ejemplo Oscar Guillermo Garretón, en ese entonces líder del MAPU).

En síntesis, esta equivocada política fue la que se impuso en el PS con Altamirano a la cabeza, y con Garretón en el MAPU, aisló totalmente a Salvador Allende de alcanzar un acuerdo con el centro político, en un momento en que la inmensa mayoría del país era anticapitalista.

La alianza con ese centro progresista podría haber permitido hacer avanzar el programa de la Unidad Popular más allá de donde históricamente llegó. Habría sido el primer paso hacia la instauración del socialismo en Chile. Pero el fanatismo dijo otra cosa.

Y ahora vemos que el “purismo”, “ningún compromiso con los pequeños burgueses”, “sólo la clase obrera es realmente revolucionaria”, “nosotros somos los impolutos, los que no tenemos el pecado original de haber sido de la Concertación”, etc., etc., vuelve hoy trágicamente a instalarse en un conglomerado como el Frente Amplio, de quien se espera mayor madurez y responsabilidad política.

La verdadera política implica ensuciarse los zapatos. Hay que salir de los círculos del café, el piso alfombrado y el aire acondicionado y pisar la tierra firme de los sindicatos, de las poblaciones y de los pobres de Chile, que piden a gritos un acuerdo de todas las fuerzas políticas que están contra el modelo neoliberal y que exigen la construcción de un modelo económico solidario.

Derribar el neoliberalismo es la tarea que debiera unir a este nuevo frente social y político, poderoso, incorporando a todos los que quieran cumplir con este objetivo, a los de ayer y a los de hoy. Es verdad que hay miembros de la ex Nueva Mayoría enquistados en el sistema neoliberal, que han profitado de aquello y que se han llenado los bolsillos, robando o siendo corruptos. Pero eso no quita ni es excusa, para alcanzar este otro gran acuerdo que Chile necesita y la historia actual del país exige.

Ojalá que los miembros del Frente Amplio reflexionen y superen su “purismo” y se sumen a crear este gran frente antineoliberal, por el bien del pueblo chileno.Opinion_GatodeQuinta

Anuncios

Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s