Opinión

[OPINION] “Consulta por toque de queda infantil”: Una estafa de falsa participación ciudadana (por Matías Ossio Campos)

¿Qué duda cabe de que atravesamos por un cambio de ciclo político y de que existe una agudización de problemas nacionales estratégicos postergados por la vieja política? ¿Dicho proceso puede ser también la oportunidad para la irrupción del rédito fácil y la exacerbación de la irracionalidad neoliberal?

Últimamente, nuestra ciudad ha debido sortear innumerables estrategias “populistas” patentes en un despliegue comunicacional anti-Valparaíso. Los actores son los mismos de siempre: concejales obstruccionistas, diputados que hostigan el proceso transformador local, y hasta un ejecutivo que usa su aparataje estatal para ensañarse con Valparaíso. Es la vieja política sobreideologizada que en su conjunto postula resistir los cambios que demandan las y los porteños, negándose a dejar de existir.

En este sentido, la consulta de la propuesta de ordenanza municipal que limita el horario de la circulación de menores de edad impulsada por Joaquín Lavín (UDI) y secundada por las comunas de Quilpué, Antofagasta, Lo Barnechea, Colina y Peñalolén, viene a formar parte de una oferta de medidas de inexistente impacto real sobre la calidad de vida de la gente. La trampa: el aprovechamiento de la falta de conocimiento ciudadano acerca de las atribuciones municipales y la Constitución. Un intento puro de suplantación de políticas ciudadanas.

La consulta por el toque de queda infantil no tan sólo corresponde a una medida criminalizadora y vulneradora de los derechos fundamentales de nuestras niñas y niños, sino que es una falsa promesa de participación respecto de una medida inviable e ineficiente: “una estafa política”.

Inviable porque es una medida inconstitucional. El libre tránsito es un derecho consagrado en la Carta Magna.

Ineficiente debido a que es una consulta de una ordenanza impracticable, dado que esto desarrollaría una serie de actos administrativos ociosos, recursos mal utilizados y el uso de personal destinado a desarrollar un referéndum de una ordenanza jurídicamente absurda. La sola implementación de la consulta podría gatillar un cuestionamiento relevante del cumplimiento de los deberes tanto de las autoridades que promueven este proceso como a las que la pretendan implementar.

¿Por qué, entonces, el alcalde Viñambres (PS) y algunos concejales porteños han convenido promover esta consulta en Valparaíso?

En lo comunal, el respaldo a la consulta y/o a la aprobación de la ordenanza por parte de los concejales Carlos Bannen (UDI), Marcelo Barraza (DC), Daniel Morales (IND) y Luis Soto (UDI), según corresponda, es una muestra de la sensibilidad de estas autoridades al atractivo demagógico y obstruccionista de la maniobra. Estos concejales saben que consultar a la ciudadanía por esta propuesta no beneficia a las porteñas y porteños, sino que busca servir de insumo comunicacional para el cuestionamiento a la administración municipal y el posicionamiento mediático respectivo. Para lo anterior, como estas autoridades no podrán defender la medida como una herramienta beneficiosa para mejorar la seguridad en los barrios, utilizarán la exacerbación de nuestro miedo a ser víctimas de robos violentos ejercidos por menores. En definitiva, usarán para el beneficio electoral propio nuestras legitimas expectativas de orden y tranquilidad para nuestras familias.

Lo anterior habla de la deficiente calidad política de algunos de nuestras autoridades porteñas, dando cuenta nuevamente que no buscan el bien de la ciudad, lo cual no es una novedad.

Los concejales aludidos forman parte del mismo Concejo Municipal que ha aprobado innumerables permisos de patentes de alcoholes, máquinas de habilidad y destreza (“chumbeques”) y que, a su vez, nada concreta en aras de regular la exposición maliciosa de propaganda de alcohol hacia menores de edad, favoreciendo la proliferación de incivilidades y el “turismo alcohólico” en Valparaíso.

La estrategia de estos ediles es anti-política, porque se promueve sabiendo que no aporta a la seguridad ciudadana, sino que viene a provocar otro problema aún peor: la justificación de medidas tendientes a reducir las garantías constitucionales sobre la excusa de un bien común mayor inexistente.

La ciudadanía espera de sus autoridades que implementen respuestas eficientes desde un enfoque práctico y viable. Nuestros niños y niñas, sobre todo los más vulnerables, necesitan de una política que los “enderece”, que los aparte de los vicios, la desesperanza, la violencia y la delincuencia del mundo que les estamos heredando.

Consulta por toque de queda infantil, una maniobra comunicacional destinada al posicionamiento mediático que devela las pretensiones electorales de la vieja política. Una estafa política de falsa participación ciudadana.

Opinion_MatíasOssio2

Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s