Opinión

[OPINION] Presidente Larroulet (por Gato Dequinta)

Nada puede herir más el enorme ego de Piñera que decirle que el verdadero Presidente de Chile se llama Cristián Larroulet, el jefe de asesores del segundo piso de La Moneda. Su influencia es tan enorme, que ha llevado al Gobierno a estrepitosos fracasos como el estallido social del 18 de octubre y ahora, tras el mal manejo frente a la pandemia de coronavirus, con la derrota total en el Congreso, al aprobarse el proyecto de retiro del 10% de los fondos de las AFP.

larroulet 2Para todo el país ha quedado claro que quien conduce la nación no es aquel que ocupa el sillón presidencial, sino que Larroulet, quien maneja como quiere al Mandatario.

Larroulet tiene un pasado bastante negro. Fue uno de los 77 jóvenes de “Chacarillas”, un grupo de ciegos fanáticos del dictador Pinochet, que le rindieron adoración y pleitesía arriba de un cerro, una fría noche de julio de 1977. En esa ocasión, juró junto con otros, a defender a ultranza el “legado” de la dictadura.

En medio de la oscuridad, Larroulet caminó con una antorcha en la mano para jurar fidelidad a Pinochet y a la dictadura, junto a otros pinochetistas que hoy quieren pasar piola (como José Alfredo “El Pollo” Fuentes, el extenista Hans Gildemeister, los futbolistas Elías Figueroa y Jorge Socías, Coco Legrand, Antonio Vodanovic y muchos otros, como Andrés Chadwick, Juan Antonio Coloma, Carlos Bombal y Patricio Melero), mientras en todo el país los opositores a la dictadura sufrían atrocidades, siendo torturados o asesinados por la DINA.

Se trata de una escena inspirada en los nazis alemanes que, en un acto similar, la noche del 30 de enero de 1933, los fanáticos del nacionalsocialismo marcharon antorchas en mano por las calles de Berlín para celebrar la llegada de Hitler al poder, al ser nombrado Canciller.

En ese ambiente de éxtasis nacistoide, Larroulet, siendo secretario del Frente Juvenil de Unidad Nacional de la dictadura, fue uno de los ungidos por Pinochet en Chacarillas. Allí escuchó el mandato que les dio el dictador: “Seréis vosotros, jóvenes chilenos, los responsables de dar continuidad a la tarea en que estamos empeñados”.

Larroulet hizo caso de inmediato al llamado de Pinochet y se fue a estudiar economía con los Chicago Boys, en Estados Unidos.

Volvió al país a trabajar en Odeplán, donde tuvo como compañeros de trabajo a Joaquín Lavín, el mismo alcalde que aparece como bobalicón, pero UDI al final de cuentas) y otros sujetos colaboradores de la dictadura.

En 1985 fue jefe de gabinete de Hernán Büchi, el ministro de Hacienda del dictador Pinochet. Es decir, un hombre de absoluta confianza del grupo de poder dictatorial.

larroulet 1En ese cargo, acudió a dar charlas a la sede de Avanzada Nacional, el partido de fachada inventado por el jefe de la siniestra CNI, Alvaro Corvalán. Allí apareció sentado a su lado junto a otros sujetos de esa calaña.

Por su estrecha ligazón con Büchi, también fue parte de la campaña presidencial de éste, tras el triunfo del NO en el plebiscito de 1988.

Al término de la dictadura, se dedicó a las tareas académicas en el Instituto Libertad y Desarrollo y desde allí saltó a ministro de Segpres en el primer gobierno de Piñera y ahora jefe de asesores del segundo piso en La Moneda.

Desde allí, manda el país. Ordena lo que hay que hacer a cada ministro, subsecretario, intendente y gobernador.

“SAPOS” EN EL MINISTERIO DE SALUD

Un ejemplo de su poder en las sombras fue la salida de Mañalich del Ministerio de Salud. Larroulet, como en los tiempos de dictadura, envió dos “sapos” al interior del Ministerio para vigilar cómo se estaban haciendo las cosas allí, por ejemplo, cómo se contaban las cifras de muertos, contagiados, ventiladores mecánicos y otros puntos. Los infiltrados le dijeron que estaba la escoba y a los pocos días a Mañalich le dieron la PLR.

Así mismo, Larroulet define las comunicaciones del Gobierno, lo que hay que decir y lo que no, y pone y saca jefes de la Secretaría de Comunicaciones (Secom) del Gobierno. De hecho, ya ha habido tres jefes de esta oficina en menos de un año. Todo porque no son de su agrado.

Piñera no tiene el fondo académico de Larroulet, no tiene argumentos para rebatirle, pues le faltan conocimientos. Larroulet es un hábil contradictor y es tenaz en conseguir sus objetivos, argumenta sin dejar espacio a quien lo contradiga hasta dejarlos agotados. Gana por cansancio.

Y Piñera no tiene tiempo para escuchar a nadie. Larroulet maneja el país de frente y de espaldas a Piñera. Como dirían en Inglaterra: “Piñera reina, pero Larroulet gobierna”.

Es así como este personaje, el verdadero ícono de la dictadura neoliberal que áun sigue en pie,  se ha convertido en el último dique para que la enorme marea social que se levantó en el país desde el 18 de octubre avance en conseguir un nuevo Chile, más justo y solidario. También desde la propia derecha lo han criticado. La “derecha social” lo ve como un obstáculo.

Está por verse cuánto más va a durar en su puesto este “Presidente en Ejercicio”, una vez que acabe la pandemia y vuelva la protesta social que quedó interrumpida por el coronavirus.

Es posible que tras el amplio acuerdo alcanzado entre la “derecha social” y la oposición por el tema del 10% AFP, crezcan las críticas en su contra y su posición se haga insostenible.

Si no sale así, hay que tener presente que su salida de La Moneda es una de las tareas pendientes de la movilización social que quedó congelada y que pronto volverá a las calles.

Opinion_GatodeQuinta

Categorías:Opinión

Tagged as: , , ,

Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s