Opinión

[OPINION] La crisis del deporte en la comuna de San Antonio (por Cristián Ramírez)

Cuando hablamos de deporte en cualquiera de sus disciplinas y niveles, no solo se trata de ir a recrearse o jugar la pichanga el domingo con los amigos, sino que la práctica sistemática deportiva está asociada a un sinfín de beneficios que mejoran nuestra salud física, mental y social.

En la edad escolar, por ejemplo, los niños aprenden a seguir reglas y a crear hábitos, socializan y mejoran sus habilidades para relacionarse, favorece el desarrollo físico con el crecimiento de sus huesos y músculos, desarrolla la capacidad intelectual, el aprendizaje y la memoria. En la etapa adulta, el deporte previene el envejecimiento prematuro y la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes e hipertensión. Los beneficios del ejercicio físico más relevantes en los adultos mayores son prevenir caídas y fortalecimiento del sistema óseo, previene el estrés, la ansiedad y la depresión, mejora el autoestima e imagen corporal.

En este sentido, la gestión deportiva municipal debe estar orientada a favorecer y masificar el deporte en la comuna. Pero, ¿cómo estamos a nivel comunal en el ámbito deportivo?

Desde hace más de una década la Municipalidad de San Antonio no ha logrado tener un impacto real en la comunidad y esto se debe a varias situaciones que paso a enumerar:

1.- El 80% de los monitores no son profesores de educación física, tampoco son especialistas en sus disciplinas. Esto genera poca credibilidad en el servicio que se está brindando a la comunidad, también que las y los usuarios no perduren en el tiempo y solo se quedan en el intento.

2.- No contar con página web o redes sociales donde se publiquen los talleres y eventos deportivos. El municipio, al no difundir sus actividades, produce un desconocimiento generalizado en la comuna, capta pocos beneficiarios y queda la sensación de que solo hacen por hacer.

3.- La nula supervisión y fiscalización de las clases y utilización de los recursos invertidos por parte del encargado de deportes y concejales. No existe un control en la asistencia de los beneficiarios, ni evaluación a los profesores para conocer sus debilidades y entregar un mejor servicio.

4.- Poca vinculación entre el municipio y las organizaciones deportivas. Un ejemplo claro de este problema es la precariedad en la que se encuentran algunos clubes de fútbol amateur, que por décadas han subsistido en base a la autogestión, al no recibir subvención municipal.

5.- Insuficiente creatividad, conocimiento, motivación y voluntad por parte del encargado de deportes. Carece de propuestas a nuevas disciplinas, eventos, ligas escolares, encuentros deportivos, capacitaciones, etc. Su calendario de actividades no presenta innovación. No existe una planificación seria, oportuna y consensuada con otros organismos municipales, equipo de docentes y la comunidad.

Una forma de mejorar la gestión deportiva, es elaborar un «Plan comunal de actividad física y deporte». Este documento nos permitirá orientar la actividad física y deportiva de nuestros habitantes en torno a la participación social, fomentando la disminución de la inactividad física, el deporte formativo para construir hábitos y una cultura de actividad física, y finalmente promover e identificar nuestros talentos deportivos.

Cristián Ramírez Meneses
Director
Fundación Deportiva Costa Activa

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1 reply »

  1. Las municipalidades son agencias de empleo, cómo los partidos políticos, estoy seguro que la gran mayoría de los funcionarios de la municipalidad son agentes políticos que participaron de las campañas de los alcaldes, por ende no es de extrañar que la pega se haga a medias(con mucha mediocridad) por personal no calificado (pituto). Es terrible como el pauperrimo presupuesto destinado a la gestión deportiva de San Antonio, en vez de ser optimizado se pierde gracias a la dejadez de las autoridades y representantes.

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