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[OPINION] Un programa político con justicia social y ecológica: Los caminos para la transformación de la Región de Valparaíso

Por Rodrigo Mundaca Cabrera, vocero nacional de MODATIMA, candidato a Gobernador por la Región de Valparaíso; y Macarena Pereira Negrete y Matías Guerrero Caviedes, encargados equipo de programa.

En nuestra candidatura a la Gobernación Regional tenemos un horizonte claro: quitarle espacio al neoliberalismo en la región, recuperando la soberanía sobre los bienes comunes y construyendo una alternativa socialmente justa y ecológicamente sustentable. Disputamos este espacio para liderar junto con los territorios y movimientos organizados un nuevo proceso de gobernanza regional.

Pero esa tarea política requiere ciertos elementos: fuertes convicciones políticas; un equipo de compañeros/as comprometidos; un robusto repertorio de propuestas técnico- políticas viables de corto, mediano y largo plazo, y un contundente apoyo de organizaciones sociales y ciudadanía. Con estos elementos se construyó un sólido programa político, forjado al calor del debate de ideas, del compromiso democrático, y con profunda rigurosidad técnica y profesional. Con total certeza y convicción de transformación, estos elementos nos hacen diferentes al resto de las candidaturas del duopolio de la política tradicional chilena. Sin modestia queremos decir que tenemos a mano un programa político transformador el cual deseamos seguir robusteciendo y encarnando un proyecto político para la Región de Valparaíso entre muchos.

No fue fácil el camino largo, de crear nuestras propuestas para la diversidad de problemáticas sociales, ambientales, económicas y culturales que posiblemente nos enfrentaremos como futura Gobernación Regional. Pero una cosa es clara: apuntamos a estar a la altura de las circunstancias. Así exponemos los principios básicos de la región que deben ser recuperados, para el pueblo.

HACIA UNA REGIÓN DE PUERTOS

Para nadie es sorpresa que, por las características geográficas, la Región de Valparaíso es hogar de los principales puertos del país y de la macrozona central. Pero el sistema de concesiones marítimo portuarias es injusto, nos dejan puertos que no tributan en nuestros territorios, precariza a nuestros trabajadores portuarios y separa el desarrollo de los puertos con las ciudades. Como nos sugirió nuestro querido Leopoldo Santibáñez, parte del equipo, nuestra propuesta es construir una región-puertos donde los puertos se articulen entre sí y no compitan, que se vinculen con las ciudades y los territorios de la región en su conjunto, y no los degrade o despoje de sus características y vocaciones locales, necesitamos una sinergia logística portuaria que esté en sintonía con el transporte público regional. Proponemos un transporte público de calidad y accesibilidad universal, donde convergen los principios de movilidad, logística y un real transporte público óptimo para el desarrollo local y regional.

POR UNA REGIÓN DE DERECHOS

Hoy en día los derechos sociales son algo así como una piedra en el zapato para el modelo. Para nosotros construir una región de derechos constituye el caballo de batalla para contrarrestar los efectos de la precaria política de la subsidiaridad. Se hace imprescindible reducir y quitarles los espacios a las prácticas de discriminación, a la inacción institucional, a la desigualdad de oportunidades de las personas LGTBQI+, de las personas con discapacidad y de las/los migrantes. Son focos de preocupación que, tras años de poca acción de la política pública, se ha dejado libre el espacio a la discriminación, violencia y segregación institucionalizada.

POR UNA REGIÓN CON PLANIFICACIÓN INTEGRADA

El fetichismo de la urbanización inmobiliaria ha sido un fracaso en la planificación territorial de la región y en la política de vivienda y urbanismo. La escasa regulación a la depredación inmobiliaria, junto a la precaria política de vivienda, han causado estragos en las ciudades. Para ello proponemos una región con planificación integrada y sostenible que incluya y haga vinculante políticas, planes y programas de protección medioambiental de la biodiversidad de la región en perspectiva de la reapropiación de los bienes comunes naturales, reducir las brechas en materia de gestión de riesgo de desastre, así como co-construir una Política Regional de Habitabilidad, Derecho a la Vivienda y la Construcción de Barrios Integrales.

POR UNA ECONOMÍA JUSTA SOLIDARIA Y SOSTENIBLE

La economía regional se ha concentrado en la industria agroalimentaria, minera y energética configurando una matriz económica productivista que ha hipotecado nuestros territorios. Proponemos una política de desarrollo territorial que ponga el foco en las vocaciones económicas innovadoras de nuestros territorios, desde una perspectiva endógena. La ciencia, tecnología e innovación son un aspecto fundante para ese desarrollo, impulsaremos políticas públicas que inserten a la fuerza laboral en las nuevas tecnologías, que dialogue con las necesidades productivas locales, generando una infraestructura que dé solidez a la economía interna de la región. Buscamos impulsar una Política Regional de Economías Sociales, Solidarias y de los Cuidados, así como de Cooperación Internacional Descentralizada para el Desarrollo Local como ejes centrales de nuestras propuestas.

UN PROGRAMA PARTICIPATIVO

Estas sólidas propuestas no se deben a que lo sabemos todo. Todas estas propuestas no son emanadas de un equipo de asesor o consultor privado. Corresponden a un grupo de técnicos y profesionales comprometidos con la transformación de nuestra región, y también corresponden a un sinnúmero de activistas, organizaciones sociales y gremiales que participaron poniendo sus experiencias, perspectivas y propuestas para una mejor región. Nuestra candidatura ha sido abierta, deliberativa, dialogante y propositiva.

En este sentido, elaboramos encuentros programáticos participativos con más de 45 organizaciones, deliberamos sobre las propuestas a la Gobernación para la región a la que pertenecemos, abriendo la discusión del gobierno con amplios grupos sociales que se dispusieron para dialogar, conversar y democratizar nuestros espacios.

Esta idea se resume en un principio orientador: mandar obedeciendo.

Nuestro proyecto de gobernación, está abierto para la incorporación de las grandes mayorías en los procesos políticos, de construcción de región. La política pública debe estar al servicio del pueblo.

En síntesis, aspiramos a una gobernación abierta a las mayorías, abierta a las necesidades de la región con una agenda antineoliberal, que reduzca las desigualdades económicas, sociales, ambientales y culturales en los territorios y que permita el desarrollo digno y sostenibles de todos los seres que habitamos la región, porque esta tarea se edifica entre todes.


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