Valparaíso

Más de 1000 abogadas y abogados hacen llamado a votar Apruebo: «Para que demos el paso a una nueva Constitución, democrática, paritaria y acorde a la nueva realidad de nuestro país, la región y el mundo»

«Es muy cierto que la nueva Constitución no es una receta mágica que pueda, de la noche a la mañana, resolver todos y cada uno de los problemas que aquejan a las y los chilenos; sin embargo, reiteramos nuestro convencimiento de que mantener vigente la actual Constitución no hará sino profundizar las injusticias e inequidades que hoy nos golpean y que la propuesta constitucional que llamamos a aprobar es un sólido y esperanzador comienzo que permitirá mejorar en el tiempo nuestra realidad y nuestras vidas cotidianas», manifestaron a través de una carta abierta esta semana las y los más de 1.000 abogados y abogadas; licenciados y licenciadas en Ciencias Jurídicas y Sociales, y egresados y egresadas de las diferentes facultades de Derecho de universidades de todo el país.


CARTA ABIERTA A LAS CHILENAS Y CHILENOS

“LAS RAZONES DE NUESTRO COMPROMISO CON EL APRUEBO”

En Chile, a 24 de agosto de 2022, las y los abajo firmantes, abogados/abogadas; licenciados/licenciadas en Ciencias Jurídicas y Sociales; y egresados y egresadas de las diferentes Facultades de Derecho del país: Estimamos necesario informar a la comunidad que, luego de haber estudiado el texto de la Propuesta de Nueva Constitución Política de la República, hemos decidido votar APRUEBO en el Plebiscito Nacional convocado para el día

4 de septiembre de 2022. Asimismo, y con la convicción de que es lo mejor para Chile, hacemos un llamado a la ciudadanía para que demos el paso a una nueva Constitución, democrática, paritaria y acorde a la nueva realidad de nuestro país, la región y el mundo.

Como mujeres y hombres de Derecho, no nos conformamos con emitir nuestro voto favorable en el plebiscito de salida, considerando un deber ético y profesional hacer un llamado a todas y todos los habitantes de la República, para que aprueben el nuevo texto constitucional. Lo hacemos profundamente convencidos de que la propuesta tiene un origen legítimo y democrático, que surgió de la expresión de un pueblo que por sí mismo optó por ejercer su poder constituyente y decidió democráticamente darse una nueva Carta Magna, derogando el texto impuesto por la dictadura cívico-militar en 1980 y eligiendo libremente a quienes escribirían el borrador.

Luego de analizada la propuesta que se somete a votación, no podemos sino concluir que ésta representa un paso decisivo en el fortalecimiento de la democracia, en la necesaria modernización de los órganos del Estado, y en el inicio de un camino de reencuentro y unidad nacional basado en la justicia social, equidad, participación, probidad, paridad, inclusión y el respeto irrestricto de los derechos humanos en todas sus dimensiones.

Destacamos particularmente el fin del Estado subsidiario, que da paso a un Estado Social de Derecho, que garantiza que todas las personas tengan la posibilidad de desarrollarse personal y comunitariamente en función de un entramado público al servicio de ello. La democracia, la estabilidad institucional y la paz social demandan acabar con las profundas inequidades e injusticias sostenidas en los últimos 40 años, y el texto de la Nueva Constitución apunta precisamente en este sentido.

El nuevo texto contempla un catálogo importante de derechos sociales, que son la condición material de la libertad. Somos libres de elegir cuando todos tenemos un piso básico y prestaciones necesarias para desarrollar nuestra vida.

La propuesta promueve el reconocimiento por parte del Estado del buen vivir, definiéndolo como una relación de equilibrio entre las personas, la naturaleza y la organización de la sociedad. Para alcanzar este objetivo, consagra derechos que no son considerados en la constitución vigente y sin duda son indispensables para la vida digna: el acceso al agua y su saneamiento; vivienda digna y adecuada; libertad sindical, titularidad sindical y el derecho a huelga; la salud y el bienestar integral; la cultura; el deporte; la vejez digna; la autodeterminación reproductiva; y el cuidado y su reconocimiento como trabajo, entre otros. Por otro lado, y pese a lo que majaderamente nos han instado a pensar, la propuesta recoge y profundiza derechos ya contemplados en la Constitución actual, como el derecho de propiedad, la protección del medio ambiente y la libertad de enseñanza. Asimismo, reconoce de manera expresa a grupos que han sido históricamente excluidos, como los niños, niñas y adolescentes; las mujeres; los pueblos originarios; las disidencias y diversidades sexuales y de género; y las personas con discapacidad.

En definitiva, el texto propuesto pone en el centro la dignidad del ser humano y su relación armónica y respetuosa con el medio ambiente.

Es muy cierto que la nueva Constitución no es una receta mágica que pueda, de la noche a la mañana, resolver todos y cada uno de los problemas que aquejan a las y los chilenos; sin embargo, reiteramos nuestro convencimiento de que mantener vigente la actual Constitución no hará sino profundizar las injusticias e inequidades que hoy nos golpean y que la propuesta constitucional que llamamos a aprobar es un sólido y esperanzador comienzo que permitirá mejorar en el tiempo nuestra realidad y nuestras vidas cotidianas.

En razón de todo lo expuesto, invitamos a la ciudadanía de nuestro país a votar sin miedo y con la esperanza intacta APRUEBO NUEVA CONSTITUCIÓN PARA CHILE el próximo 4 de septiembre.

Firman más de 1000 abogadas, abogados, licenciados (as) en Ciencias Jurídicas y Sociales y egresados y egresadas de facultades de Derecho del país:

 

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