Valparaíso

Denuncian detención ilegal de voluntaria de olla común del Liceo Técnico de Valparaíso

A través de sus redes sociales, el Espacio Comunitario Piedrecillas denunció que «Hoy  nuestra compañera Elizabeth González, mientras se encontraba comprando productos en la avenida Francia se percató que Carabineros estaba controlando a los vecinos en situación de calle que viven en el sector, por lo que tomó la foto que se muestra, momento en el cual se acerca un contingente de carabineros, rodeándola, quitándole su teléfono y tomándola violentamente, dejándole heridas en sus brazos».

Ante eso, agrega, «Elizabeth trató de explicar que ella no estaba haciendo nada malo, que TENÍA PERMISO para andar en la calle, gritando que le avisaran a Laura que se la estaban llevando, a lo que Carabineros le dice: ‘si ya sabemos que vo’ y la Laura andan colgando lienzos’, llevándosela detenida. Luego, encerrada, fue intimidada por los funcionarios y dejada libre por la puerta trasera de la Comisaría de Colón, sin dejar ningún registro de la detención en un procedimiento absolutamente arbitrario e ilegal».

Por lo anterior, finaliza el comunicado, «como Piedrecillas repudiamos el actuar de Carabineros de Chile, que una vez más amedrentan a las compañeras que trabajan en la olla común del Liceo Técnico de Valparaíso, abusando de su fuerza y actuando ilegalmente, y hacemos un llamado a solidarizar con las iniciativas de ollas comunes que se han levantado en el territorio. No nos dejaremos intimidar».

Elizabeth, aún afectada, relata algunos detalles de lo ocurrido. «Como todos los martes, desde marzo, estamos reunidos en el liceo haciendo una olla común. Ya habíamos terminado la jornada, salí a comprar limones para hacer algo para comer para el grupo, que éramos cinco personas. En eso estoy haciendo fila y me percato de un montón de pacos controlando solo a las personas en situación de calle, siendo que había un montón de personas transitando. A varios de ellos yo los ubicaba porque van a la olla a buscar almuerzo. Saco mi celular, y tomo una foto estando a varios metros de distancia».

Tras percatarse que había sacado fotos con su celular del operativo de Carabineros, «incluso levantó la mano en señal de saludo», manda un audio al grupo y guardo el teléfono. «De repente veo a un montón de pacos a mi alrededor. Uno de ellos me tomó fuertemente la muñeca quitándome el celular, ya que yo intentaba sacarlo para mostrar mi permiso, sin embargo, no me dejó mostrarlo y me sacan del lugar para colocarme las esposas. En eso me dice uno de los pacos que me había visto colgando lienzo fuera del liceo con Laura (otra de las voluntarias de la olla común) para recibir a los vecinos. Los lienzos son los que visualizan la olla y otro dice que ‘una olla solo molesta a quien no ha pasado hambre’, agrega, precisando que «nunca puse resistencia, no dije ninguna grosería, e insistí en que tenía permiso».

«Me subieron en el asiento trasero de la camioneta, detrás del conductor. Paramos en la Carnicería Los Barrera, dirigiéndonos a la Comisaría de Colón. Se detienen y luego me llevan en la camioneta a dar una vuelta a la Plaza Victoria y uno dice ‘así se pone mansita’”, continúa el relato.

En la comisaría, la ingresan a una celda, esposada durante todo el tiempo que estuvo detenida. «Entraron tres pacos a la celda para decir que me sacara los cordones de los zapatos. Sentí miedo, pensando que me iban a revisar. No se acercó nunca una paca; me quitaron todo, no me dejaron hacer una llamada; mi teléfono sonaba y sonaba hasta que se apagó. Ese rato que estuve fue eterno».

Consultada si presentará acciones judiciales, señala que lo hará «porque claramente fue arbitrario lo que hicieron siendo que el permiso para la olla común lo gestionan los mismos carabineros», no obstante, extrañamente, no tiene validez. «Estamos desprotegidos totalmente y han pasado situaciones así en otras ollas. Esto trae pánico al resto y por eso se ha ido reducienco la cantidad de voluntarios, porque tienen miedo. Si bien hay respaldo de la Municipalidad en el funcionamiento de la olla, es fome que legamente no tengan peso frente a Carabineros. Es desesperanzador».

A pesar de la traumática experiencia, Elizabeth no pierde ni la esperanza ni las energías para seguir firme con lo que viene haciendo en la comunidad, tanto en la olla común «La Kiltramatahambre» como las demás actividades que vienen realizando como colectivo. «Como vecinos venimos desde octubre organizándonos, somos vecinos de los alrededores de la cuenca Francia y La Cruz baja, pertenecemos a una organización llamada Espacio Comunitario Piedrecilla y nos identificamos así por lo que significa lo que hacemos, tomándonos el territorio, haciendo uso del espacio público, instando a los vecinos a perder el miedo, a decir basta».

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