Opinión

[OPINION] Las inflexibles posturas del Mineduc en la vuelta a clases: el perfecto ejemplo de no diálogo democrático con los expertos, gremios y ciudadanía (Rodrigo Mundaca)

Desafortunadas y completamente inexactas fueron las declaraciones del ministro de Economía, Lucas Palacios, que acusó a los profesores de “buscar todas las formas para no trabajar”. Ciertamente, sabemos que la labor docente en el contexto de pandemia se ha visto complejizada, desafiada y con dificultades importantes. Los y las profesoras han realizado un trabajo monumental, dando un ejemplo pedagógico no solo a estudiantes, sino que a toda la sociedad sobre la adaptación al trabajo docente vía telemática.

No obstante que la labor docente ha sido destacable, la discusión es más profunda que lo expresado en las imprecisas declaraciones del ministro de Economía, en donde el foco debiera estar en asegurar las condiciones sanitarias mínimas para la vuelta a clases. No es sorpresa para nadie que el Mineduc exija la vuelta a clases sin una evidencia científica contundente, ni un diálogo democrático con los gremios y menos que desde la salud pública asegure condiciones mínimas para el desarrollo de la docencia. Si calificamos la apuesta del Mineduc de poco prolija, es que además de tener una diferencia en materia de política pública, es también una diferencia de cómo concebimos el gobierno, la salud pública, la educación y los criterios políticos idóneos para tomar decisiones en contexto de crisis sanitaria.

No es casual que la propuesta del Colegio de Profesores y del Colegio Médico sobre la necesidad de convocar a una mesa de trabajo desde por lo menos mayo del 2020, no está siendo escuchada por el Mineduc. Es una manera de hacer gobierno. Esta mesa se ha convocado para poder abordar la vuelta a clases desde la perspectiva de la salud pública, para “sopesar como sociedad los riesgos y beneficios de la apertura de los colegios, quizás bajo modalidades parciales, con menos riesgos e indicadores claros”, declaró Izkia Siches, presidenta del Colmed.

Existe preocupación en el proceso de vacunación para la vuelta a clases. Resulta a lo menos llamativo que el Ministerio de Educación proponga unilateralmente el 1 de marzo para el inicio de las clases, sin considerar que al menos la segunda dosis de las vacunas debiese estar disponible para los y las profesores/as. La presidenta regional de Valparaíso del Colegio de Profesores aseguró que la vacunación para los profesores no ha sido clara, más bien se ha concebido como irregular e improvisada. Esto se configura como un problema de salud pública grave.

La transmisión del virus en el aula es otro asunto relevante. No puede ser que el ministro de Salud, Enrique Paris, afirme que “los niños transmiten muy poco el coronavirus, por lo que no hay temor respecto a eso…”, cuando se demostró, según estudios realizados en Corea del Sur, que los niños y adolescentes entre 10 y 19 años tienen una tasa promedio de transmisión de la enfermedad de 18,5%, más que el promedio de la población, con un 11%. Otro estudio publicado en la destacada revista científica The Lancet determinó que los niños y adolescentes menores de 20 años, tienen más de 58% de probabilidades de contagiar a adultos, en comparación con adultos de 60 años o más. Si miramos las cifras de estudiantes matriculados municipales del año 2020 en la Región de Valparaíso, que consistió de 109.463 matriculados, tenemos que considerar este dato en cuanto a la transmisión desde los estudiantes.

El día miércoles se reunió la Defensoría de la Niñez, el Colegio de Profesores, algunos alcaldes y el ministro de Educación en el Consejo Asesor Educativo “Paso a Paso abramos las escuelas”. En esta instancia, si bien se destacó que se haya dado un clima de respeto, quedó la misma sensación que se viene observando desde el comienzo de la pandemia, de unilateralidad por parte del ministro en la toma decisiones y en la resolución de acciones.

Necesitamos tener un diálogo más amplio, abierto a considerar las certezas mínimas que garanticen condiciones esenciales para el profesorado y estudiantes, donde consideren lo que ha exigido el profesorado, un plan de transporte, control de la pandemia (fase 4) y mejor infraestructura. Pareciese ser que, más que mirar la evidencia científica y asistir a un diálogo democrático con los expertos y ciudadanía para evaluar sensatamente las decisiones de apertura de los colegios, el Mineduc parece empedernido en una obstinación ideológica, inflexible, inexacta y poco democrática, que forma parte de un manejo precario de la pandemia por parte del Gobierno. Declaraciones como las de Palacios son una expresión de esta necedad.

Rodrigo Mundaca
Candidato a Gobernador Regional
y Equipo programático

Categories: Opinión

Tagged as: , , ,

Deja un comentario