Opinión

[OPINION] Carlos Bannen: ¿Un operador político? (Daniela Carrillo)

El actual candidato a la alcaldía de Valparaíso aparece trabajando hace años a honorarios en la Municipalidad de Quintero. Pero su contrato infringiría la Ley N° 19.886 que establece las bases sobre contratos y prestación de servicios. Pero eso no es todo. Además desde noviembre del 2020 se ha dedicado a su campaña política a tiempo completo, cuestión que podría significar una falta a la probidad. Denunciado ante la Contraloría Regional de Valparaíso, el organismo público tiene la última palabra.    

Para nadie es un secreto que Carlos Bannen, actual candidato a la Alcaldía de Valparaíso, lleva varios años apareciendo como trabajador en la Municipalidad de Quintero, en su calidad de asesor jurídico. Según el portal de transparencia activa, el actual candidato de la UDI (el partido del rechazo) viene cumpliendo dichas funciones de manera ininterrumpida desde el año 2017, por lo cual percibe $690.000 pesos mensuales. Al revisar los decretos alcaldicios (N° 2038/2017, 699/2017, 586/2018, 497/2019 y 430/2020), es fácil darse cuenta que el también Concejal de la Municipalidad de Valparaíso hasta noviembre del año 2020, fue contratado por sus servicios profesionales como abogado, y adscrito su sueldo al presupuesto municipal vigente, bajo el ítem 22.11.999. O sea, estaría mal contratado.

INFRACCIÓN A LA NORMA LEY 19.886

Respecto de sus actividades, están regidas por un contrato y extendidas en el tiempo. En concreto, sus labores se entienden como permanentes, y por tanto, estamos hablando de un asesor a honorarios en el municipio de Quintero, que supuestamente cumple funciones por más de tres años. Vale decir, redacta decretos y oficios, tramita juicios y escribe convenios entre la Municipalidad y otras entidades del Estado. Como es el caso entre la Municipalidad de Quintero y la Corporación Nacional Forestal (CONAF), redactado en junio del año 2019. En consecuencia: redacta y revisa contratos y actos administrativos.

Pero eso no es todo. Aparece firmando su ficha de desempeño mensual sin interrupción alguna. A pesar de todo ello, se le contrató bajo una norma distinta equivocada (Norma 22.11.999 para casos  puntuales y accidentales). En definitiva, se estaría cometiendo una infracción a la norma contemplada en la Ley 19.886, que regula la contratación administrativa y de prestación de servicios.

FALTA A LA PROBIDAD: 3 FUNCIONES INCOMPATIBLES:

Llama la atención que el candidato Carlos Bannen, quien fue Concejal de la Municipalidad de Valparaíso hasta el mes de noviembre del año 2020, aparece desarrollando tres funciones al mismo tiempo: primero, como asesor jurídico de la Municipalidad de Quintero; segundo, como asesor del parlamentario Osvaldo Urrutia, en el Congreso Nacional (recibiendo $1.100.000), y tercero, como Concejal de la Municipalidad de Valparaíso. Sumado a estos tres cargos, más el tiempo requerido como presidente regional de la UDI, tales funciones son prácticamente imposibles de desarrollar sin que se crucen y topen los horarios y funciones.

Una campaña desplegada con la intensidad que lo hace el candidato Bannen, con un enorme gasto, financiamiento y despliegue territorial, no puede desarrollarse sin faltar a sus actividades en el Departamento Jurídico de la Municipalidad de Quintero, en que supuestamente cumple sus funciones.  Lo más probable es que en tal escenario podría estar cometiendo una infracción a la probidad administrativa.

FISCALIZACIÓN DE LA CGR

En tiempos en que algunos funcionarios del Estado participan en campañas políticas y siguen cobrando sus sueldos en otras reparticiones públicas, distintas a las que se postulan (casos regionales del Sence, Gobernación de Petorca, Seremi de Salud y Serviu, entre otros) se hace urgente regular este tipo de situaciones que carecen de una postura ética y podrían incurrir en vulnerar el principio de la probidad.

En la Contraloría Regional de Valparaíso ingresé una denuncia por eventuales incumplimientos o, en su defecto, infracciones a la probidad administrativa que el candidato Carlos Bannen pudiera haber cometido al realizar su campaña electoral mientras se desempeñaba como supuesto funcionario a honorarios del municipio de Quinteros. El órgano contralor debería revisar la contratación y pronunciarse respecto al caso, entendiendo que es posible que no se ajuste a la normativa de contratación vigente.

Mientras la Contraloría Regional investiga, sería oportuno que el propio candidato Carlos Bannen dé una respuesta pública y explique sus vínculos laborales con la Municipalidad de Quintero, el Congreso Nacional y la Municipalidad de Valparaíso. De igual forma, debe una explicación a los vecinos y vecinas de Valparaíso y Quintero respecto de la  incompatibilidad de su millonaria campaña política al sillón municipal de Valparaíso, con una supuesta asesoría jurídica, que a todas luces podría estar vulnerando la probidad como un funcionario estatal.

Daniela Carrillo
Vocera
Territorios en Red
Valparaíso


 

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