Opinión

[OPINION] Los monstruos andan de paseo por Chile (Marcelo Trivelli)

Hoy, a propósito del proceso constituyente que se está desarrollando en nuestro país, se me viene a la memoria la frase del filósofo e ideólogo Antonio Gramsci quien escribió que “el viejo mundo se muere; el nuevo tarda en aparecer, y en ese claro oscuro surgen los monstruos”. Monstruos que no conocemos, que atraen y asustan andan de paseo por Chile. Esos monstruos son los miedos.

Surgen de lo desconocido y de lo incomprensible y es por ello que con las limitaciones que tenemos como seres humanos estamos viendo monstruos en cada rincón y a la vuelta de cada esquina.

Ya se cumplen dos años desde el estallido social y las multitudinarias manifestaciones en las principales ciudades del país que derivaron en la firma del Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019. Esto evidencia que los momentos de crisis lo son también de oportunidad para avanzar hacia la sociedad que queremos, hacia esa transformación.

El mundo político estableció las líneas gruesas de un camino institucional y nunca imaginó que no tendría el control del proceso.  ¿Quién hubiera pensado que la Comisión Constituyente iba a ser paritaria y con escaños reservados para pueblos originarios o que los independientes se convertirían en una fuerza que opacaría a los militantes de partidos políticos o que su presidenta sería una mujer mapuche cuyas primeras palabras fueran en mapudungun y no en español?

El viejo orden se muere y el nuevo no termina de nacer. En este camino es imprescindible ser fiel al valor de la democracia. El proceso democrático que estamos llevando a cabo ha sido ejemplar con una participación amplia en diversidad política, étnica, social y cultural.

La confusión y el dolor que produce lo desconocido es propio del cambio. El nuevo orden no será igual al que estamos dejando atrás, porque el nuevo será más amplio e inclusivo.

Lamentablemente el sistema educacional no nos educa para enfrentar el cambio ni las incertidumbres del futuro. No desarrollamos pensamiento crítico y buscamos afanosamente entrar en una zona de confort. El sistema recompensa el orden establecido y castiga la curiosidad y la innovación. Es por esto que, en Fundación Semilla, impulsamos una escuela inclusiva, que valore las diversidades, que no transmita los miedos de los viejos tiempos a niños, niñas y jóvenes. Una escuela transformadora, que no reproduzca y que invite a pensar, a idear estrategias que generen espacios e instancias de participación real de sus estudiantes. Sin miedos, dejando atrás el adultocentrismo que opaca la motivación y el sentido de pertenencia de quienes luchan por construir comunidad.

No es de extrañar el miedo que está provocando el proceso constituyente más aún cuando algunos medios de comunicación y las redes sociales exacerban los temores. Nuestro nuevo orden será más inclusivo porque, como dice el economista y cientista político británico, autor del libro ¿Por qué fracasan los países? “Lo relevante aquí es que millones de personas en Chile han sido marginadas por oportunidades, y eso está cambiando”.

No debemos tenerle miedo a las y los monstruos que andan de paseo por Chile. Invitémosles a conversar, compartir y danzar porque solo así tendremos un mejor país.

Marcelo Trivelli
Fundación Semilla

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