Opinión

[OPINION] Identidad local, paisaje cultural y economía circular (Catalina Rengifo Grau)

A propósito de la noticia de que pronto se construirá un edificio de altura en avenida Urmeneta y de la reciente apertura de un megamercado en pleno centro histórico de Limache, reflexiono sobre las múltiples dimensiones en que esto deriva.

¿Cómo habitamos nuestra ciudad?

¿Cómo conversan las nuevas construcciones con el espacio urbano y cultural que habitamos?

¿Escuchamos realmente a nuestras vecinas y vecinos?

¿Hay un diálogo y metodologías de participación real?

¿Puede plantearse un Plan de Desarrollo Comunal, una consulta ciudadana presencial sobre el Plan Regulador en plena pandemia, cuando la instrucción es permanecer en casa?

Limache tiene un fuerte lazo con su patrimonio cultural y natural. Así queda de manifiesto en sus tradiciones, costumbres, formas de relacionarse y en las organizaciones ciudadanas colaborativas y activas existentes. Pero, al parecer, las autoridades y el concepto de supuesto «desarrollo» inmobiliario y comercial no lo están tomando en cuenta, poniendo en riesgo, de esta manera, el importante valor social que nos identifica.

Hace poco realizamos una encuesta ciudadana, con gran interés y participación, sobre cómo soñamos Limache. Los resultados sorprenden: la palabra más nombrada fue sustentable, seguida por limpio, ecológico, sin edificios, verde, cultural, familiar, libre, participativo, colaborativo, tranquilo. Claramente, el problema de cómo protegemos nuestros recursos naturales y potenciamos nuestra identidad cultural están muy patentes.

Si pudiéramos construir reglas del juego claras, bien establecidas y delimitadas, desastres como la destrucción de la reserva natural La Winka, la construcción de un edificio en la emblemática avenida Urmeneta, o la mega construcción de un Hipermercado en pleno centro histórico no serían posibles, ni aceptables, ni viables.

A nuestros gobiernos locales y a los inversionistas les falta creatividad y voluntad a la hora de abordar la planificación urbana a escala humana sin destruir el tejido social y natural de una comunidad.

La identidad de una comunidad, finalmente, se construye a través de nuestros hábitos ciudadanos. Y esos hábitos hay que defenderlos a rajatabla, a como dé lugar, con firmeza y constancia.

Estas construcciones en pleno casco histórico de la ciudad no solo interrumpen la lectura urbana de Limache, sino que, además, no respetan la civilidad a la cual estamos llamados y borran un tejido urbano magistralmente planificado en el siglo XIX como ciudad jardín. Un plan tan bien diseñado que la Ciudad de Mendoza se inspiró en nuestro querido Limache para ser construida.

Hoy el daño ya es mayor e irrumpe en un paisaje cultural identitario, donde la economía a escala humana -esa del negocio local, familiar, donde saludas y te responden, donde saben lo que quieres, donde las sonrisas y conversaciones abundan- tiene un sistema establecido durante años, con códigos y hábitos entendidos por todas y todos. Por lo mismo, esta mega obra es un golpe a nuestra identidad, es un golpe al comercio local, a la vida a escala humana y a nuestras costumbres.

Necesitamos proteger nuestra identidad limachina como un hábito profundo, que no sea meramente declaratorio, ni testimonial; debe ser activo, apasionado, que nos permita salir a buscar con creatividad a los «buenos» inversionistas que crean y respetan espacios urbanos sustentables, diseñados a largo plazo y participativos.

Esto se logra a través de la educación, de la difusión, de una civilidad activa y, fundamentalmente, empujando planes de desarrollo sustentable, entendiendo la sustentabilidad en todos los aspectos de la vida, fomentando el comercio local, potenciando una economía circular y dando alas y apoyo real a proyectos ciudadanos. Como ejemplo, es digna de reconocer la gran labor que vienen realizando hace años organizaciones ciudadanas a través de iniciativas como Libres de Alta Tensión, Limpieza y Rescate del Estero de Limache, Lliu Lliu Nativo, Valle Consciente, Cabildos Culturales, Caminatas por Limache, entre muchas otras.

En ese contexto, protejamos y promovamos nuestra identidad local y nuestro paisaje cultural para que Limache siga creciendo a escala humana para las vecinas y vecinos que valoran vivir en una comunidad donde las personas estrechan amistosamente las manos con el entorno que la naturaleza y sabias personas le han proporcionado.

Catalina Rengifo Grau
Historiadora del Arte y Magíster en Humanidades
Barrio Limache Plataforma Ciudadana

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1 respuesta »

  1. Cuando uno lee esto, inmediatamente siente la fuerza de los poderosos detras de uno haciendo sonar,las monedas y no tan lejos las botas que han de cuidar esos intereses…

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